El poblador de ahora 94 años, recordó que “unos días antes había estado temblando de forma fuerte y constante. Pero nunca nos imaginamos lo que iba a suceder”. (Foto: UNAM)
El poblador de ahora 94 años, recordó que “unos días antes había estado temblando de forma fuerte y constante. Pero nunca nos imaginamos lo que iba a suceder”. (Foto: UNAM)

Hace 76 años, el 21 de febrero de 1943, surgió en Michoacán, el volcán Paricutín, el más joven de América y que incluso cuenta con su propia acta de nacimiento emitida por el municipio Parangaricutiro.

“Era un lugar muy tranquilo donde no pasaba nada. Hasta que un día, del suelo y ante nuestros ojos, apareció un volcán“, relató Francisco Lázaro Bravo, una de los pocas personas que aún viven y que presenciaron el fenómeno de la naturaleza.

En entrevista para BBC Mundo, el poblador de ahora 94 años, recordó que “unos días antes había estado temblando de forma fuerte y constante. Pero nunca nos imaginamos lo que iba a suceder”.

Lázaro tenía 18 años cuando llovió arena y presenció la apertura de varias fisuras en el suelo, por las que salían “lenguas de fuego y mucho humo”.

El surgimiento del volcán acabó con dos pueblos en Michoacán: Paricutín y San Juan Parangaricutiro (Foto: Karla Yannín Alcázar Quintero)
El surgimiento del volcán acabó con dos pueblos en Michoacán: Paricutín y San Juan Parangaricutiro (Foto: Karla Yannín Alcázar Quintero)

Parecía el final de los tiempos, que el mundo iba a acabar. No vimos el sol por muchos días. Y perdimos nuestras cosechas. Teníamos mucho miedo”, afirmó.

El surgimiento del volcán, detalló el medio, acabó con dos pueblos en Michoacán: Paricutín y San Juan Parangaricutiro. Del primero el cráter tomó el nombre y del segundo la iglesia quedó sepultada entre la lava.

Lázaro mencionó que el sacerdote del pueblo le comentó que “iban a sufrir un castigo”, así que asumieron la erupción como tal.

El hombre recordó con nostalgia cuando tuvieron que abandonar sus casas con lo poco que tenían, como sus gallinas; aunque agradeció que, a diferencia de otras erupciones, la del Paricutín no fue violenta y les permitió salir vivos gracias a que la lava avanzó lentamente.

“No queríamos irnos de nuestras casas, era lo único que teníamos. Pero, al final tuvimos que hacerlo. Nos dimos cuenta que no teníamos otra opción”, dijo.

“Ya estoy viejo y lo recuerdo todo entre sueños. A veces me pregunto si en realidad pasó. Pero para asegurarme que fue así, solo necesito voltear y ver al volcán. Ahí está, el Paricutín, dominando nuestro paisaje y nuestra vida”, agregó.

El hombre recordó con nostalgia cuando tuvieron que abandonar sus casas con lo poco que tenían como sus gallinas (Foto: captura de pantalla)
El hombre recordó con nostalgia cuando tuvieron que abandonar sus casas con lo poco que tenían como sus gallinas (Foto: captura de pantalla)

Lázaro aprovecha la llegada de turistas para ganar algunos pesos. “Soy de las pocas personas vivas en el mundo que puede decir que vio nacer un volcán“, mencionó para BBC Mundo.

Jaime Urrutia Fucugauchi, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, indicó que la actividad del volcán Paricutín duró durante los primeros nueve años. “Ahora todavía tiene emisión de gases porque está enfriándose, tarda un tiempo en apagarse por completo”, mencionó.

Otro que también hizo una gran investigación sobre este volcán es Gerardo Murillo, mejor conocido como Dr. Atl, que logró documentar en su libro: “Cómo nace y crece un volcán. El Paricutín”.

El artista mexicano que fue también filósofo, escritor y revolucionario detalló que el surgimiento de este cráter inició como un cono casi perfecto y a los 6 días alcanzó más de 150 metros de altura por 600 metros de base; mientras que ahora mide 424 metros a unos 2.800 metros sobre el nivel del mar.

“Es el aparato volcánico más completo que el hombre ha podido contemplar y estudiar desde su nacimiento“, documentó alguna vez quien se autoproclamó como “médico partero y biógrafo del Paricutín”.



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