(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

Con la declaración del endoscopista Diego Bialolenkier -acusado de “homicidio culposo”- este lunes se reanuda el juicio por la muerte de la periodista y legisladora porteña Débora Pérez Volpin.

Hoy será un día clave en el caso de Pérez Volpin: ante los Tribunales porteños, Bialolenkier será indagado junto a otras tres personas, entre ellas cirujanos y peritos solicitados por la querella y la defensa. El profesional había prometido ampliar los detalles de lo ocurrido.

El endoscopista está imputado junto a la anestesista, Nélida Puente, por la muerte de Pérez Volpin el 6 de febrero de 2018 mientras le realizaban un estudio en el sanatorio La Trinidad del barrio porteño de Palermo. La declaración tendrá lugar en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional número 8.

El juicio por la muerte de la periodista empezó el lunes pasado, en el inicio de la feria judicial. En la primera jornada, Bialolenkier declaró: “Estoy convencido de mi inocencia, no hay ninguna posibilidad de que yo haya causado lo que pasó”. Pero en su indagatoria promete explayarse sobre los detalles que rodean su intervención. También se sabrá qué dice sobre el obrar de la anestesista Nélida Puente, que en su indagatoria le apuntó a él indirectamente e insistió en defenderse.

La anestesista relató de manera minuciosa lo que sucedió en la sala donde murió Pérez Volpin. Puente afirmó que hubo que ponerle una segunda dosis de sedante. Pero en un momento sonó una alarma. “Pensé que la paciente al moverse se había sacado el dedal”, dijo. Fue ahí que al acomodarlo, sintió algo duro. Era el vientre de Débora que estaba todo hinchado.

Pero al dar vuelta a la legisladora, se dio cuenta de que tenía todo el vientre hinchado y muy duro. “Tenía la boca llena de sangre”. El endoscopista se asustó mucho. “Le grité: ‘¡Sacá! ¡Sacá!'”. Corrió a la cabecera de la cama, la dio vuelta y vio que tenía el párpado y la cara hinchada. Trató de ponerle la máscara para ventilar, pero notó que “tenía aire en los tejidos, la piel estaba comenzando a ponerse cianótica”, explicó.

La mujer intentó entubarla pero no pudo. “Tenía mucha sangre en la garganta. Era una sangre oscura. Ya no respiraba”. Puente contó que de inmediato le pidió a la asistente que llamara a la cardióloga. Después comenzaron a llegar más médicos. Hubo tareas de reanimación por 40 minutos. “Nunca salió del paro cardíaco. Todo el aire estaba adentro”, afirmó.

(Télam)
(Télam)

Puente indirectamente apuntó al endoscopista: “Lo que puedo decir es que lo único que ingresó al cuerpo de Débora fue el endoscopio. ¿Si pienso que eso pudo haber lastimado el esófago? Yo no pienso. Yo sólo sé que fue lo único que ingresó”. También afirmó: “Diego (Bialolenkier) no me informó que tenía una hemorragia”, aunque destacó que había participado en las infructuosas tareas de reanimación.

Los alegatos quedaron para el viernes: la fiscalía, la querella y las defensas harán su lectura de lo que pasó. Los defensores de Pérez Volpin pedirán penas para los acusados. El delito por el que llegaron al debate es homicidio culposo, que prevé un máximo de cinco años de cárcel. Las defensas buscarán sus respectivas absoluciones. El objetivo es que ese mismo día sea el momento de las réplicas, las últimas palabras de los implicados y el veredicto.

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