A menudo, casi todos los eventos ocurren más rápido para los hombres que para las mujeres (Getty Images)

A menudo, casi todos los eventos ocurren más rápido para los hombres que para las mujeres (Getty Images)

Desde dormir juntos por primera vez hasta el primer “te amo”, existen miles de eventos que las personas utilizan para juzgar el progreso de las relaciones románticas, y algunos suceden más rápido para las mujeres que para los hombres, y viceversa.

Los resultados de una encuesta realizada por Mattress Advisor revelaron cuánto tiempo lleva realmente sentirse completamente cómodo con una pareja, examinando los marcadores de intimidad más matizados, como caminar desnudo y utilizar ortodoncia visible a la hora de ir a dormir.

Si bien para la licenciada Rosalía Álvarez, psicoanalista y coordinadora del Departamento de Pareja y Familia de APA, cada hombre y cada mujer son únicos e irrepetibles, y resulta imposible generalizar, existen ciertas diferencias de género que a menudo suelen evidenciarse.

“El hombre, por ejemplo, suele acomodarse más rápidamente, y la mujer por su parte requiere más condiciones para lograrlo. Sin embargo, y sin lugar a dudas, entrar en confianza con el otro depende mucho de los sentimiento que se experimentan por la otra persona, pero también de la personalidad de cada uno”, aseguró Álvarez. 

Sin embargo, los investigadores que llevaron a cabo el estudio observaron grandes discrepancias entre hombres y mujeres, ya que los primeros a menudo necesitan menos tiempo para sentirse cómodos con su pareja en diversas circunstancias.

Si bien no existe una línea de tiempo perfecta que las parejas deban tratar de seguir cuando se trata de sentirse cómodos con el otro, la mayoría coincide en las siguientes aproximaciones:

En promedio, las mujeres encuestadas admitieron tardar casi cuatro meses en sentirse cómodas teniendo a su pareja por primera vez en su casa. Los hombres se movieron a un ritmo un poco más rápido, consintiendo dormir fuera de casa a los casi tres meses de una relación.

Sin embargo, decidir que la pareja pase la noche en casa podría resultar más que acceder a dormir en la de ella. En promedio, las mujeres tardaron cuatro meses en sentirse cómodas al momento de dormir en el lugar de su pareja, pero los hombres necesitaron casi un mes más para dormir en la casa de su pareja.

Compartir una cama no necesariamente significa estar dispuesto a “desnudarlo todo”. Por eso, solo la mitad de las personas admitió sentirse cómodo durmiendo desnudo durante su primera vez, y el 58% ni siquiera consideraría pasar la noche si se trata de alguien que todavía vive con sus padres.

Un 56,8% de las mujeres revelaron temer despertarse con mal aliento por la mañana (Getty Images)

Un 56,8% de las mujeres revelaron temer despertarse con mal aliento por la mañana (Getty Images)

“Los tiempos preestablecidos por la sociedad han cambiado radicalmente en los últimos cincuenta años. Para entrar en confianza, tanto corporalmente como en el trato de uno hacia el otro, las parejas de antes se tomaban tiempos muchos más largos que estaban consensualmente establecidos de alguna manera dependiendo de los niveles socioculturales de cada quien”, sostuvo en diálogo con Infobae Eduardo Drucaroff, médico psicoanalista especialista en grupo y pareja de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

En lo que respecta los temores y preocupaciones previas a compartir la cama por primera vez, más de la mitad de las mujeres reveló temer despertarse con mal aliento por la mañana. A pesar de que existan algunos trucos para ayudar a reducirlo, las mujeres estaban aún más preocupadas que los hombres sobre cuán malo sería su aliento cuando se despertaran por la mañana.

Los hombres, sin embargo, tenían un dilema ligeramente diferente: los ronquidos. Casi el 43% de los hombres admitió preocuparse por sus ronquidos mientras dormían en la casa de su pareja. 

Tanto hombres como mujeres aseguraron estar nerviosos acerca de las temidas flatulencias involuntarias en la cama, de moverse demasiado mientras dormían y de babear y dormir torpemente. Y más del 16% de los hombres incluso admitió estar ansioso acerca de sus erecciones matinales.

A casi el 43% de los hombres les preocupaba roncar mientras dormían en la casa de su pareja (Getty Images)

A casi el 43% de los hombres les preocupaba roncar mientras dormían en la casa de su pareja (Getty Images)

Con suerte, los momentos más incómodos podrían presentarse como una posibilidad para acercarse a la otra persona. En una relación primeriza, podría pensarse que no tener cierto control de las ventosidades es malo, pero eventualmente, podría sentirse bastante normal. Una persona promedio es víctima de las flatulencias hasta unas 20 veces al día, por lo que probablemente no podrá evitarlas para siempre.

Aún así, a las mujeres les costó un poco más tiempo que a los hombres sentirse cómodos con algunas de estas acciones. Desde expulsar gases intestinales hasta ir al baño con la puerta abierta, estas actividades les tomaron casi nueve meses en promedio.

“A menudo, a las mujeres les resulta más fácil decir ‘te amo’ que a los hombres”, manifestó el experto. Para el especialista, esta declaración tiene que ver a su vez con el compromiso que se intenta asumir o evitar la persona. También depende mucho de las edades, y experiencias vividas.

“Si uno viene durmiendo con el enemigo, probablemente le va a costar mucho más entrar en confianza. Aquellas personas que hayan resultado heridas por una relación de mucho maltrato o falta de comprensión, que muchas veces se corresponde con las experiencias infantiles con las que cada uno arrastra, seguro se tomen su tiempo con cautela”, agregó.

Ciertas funciones corporales son un indispensables en la vida del ser humano, y aunque se intenten reprimir, en algún momento u otro ascenderán hasta la superficie (Getty Images)

Ciertas funciones corporales son un indispensables en la vida del ser humano, y aunque se intenten reprimir, en algún momento u otro ascenderán hasta la superficie (Getty Images)

Los hombres esperan aproximadamente 3,4 meses para llevar ortodoncia visible a la cama, mientras que las mujeres no lo harían por lo menos durante los primeros 8,8 meses.

La investigación encontró que lo único que les toma demasiado tiempo a los hombres y a las mujeres al mismo tiempo es ir al baño en casa de su media naranja, tomándoles a los hombres 7,1 meses y a las mujeres 10,7.

Para Álvarez, el tiempo que tarda una pareja en lograr la comodidad depende de los integrantes de la relación y de los avatares de los mismos. Las circunstancias son distintas en las parejas que no conviven, que en las que sí; en las que tienen hijos, que en las que no, o en una pareja con muchos años de convivencia o una recién mudada.

“Las mujeres suelen ser más directas y honestas en revelar lo que no se ve a simple vista, no quiere decir que algunos hombres no lo hagan. Lo que sucede es que quizás el concepto de lo que debe o puede ser comunicado o mostrado al partinaire no es idéntico en ambos géneros”, agregó la especialista.

“Es cierto que muchas veces ciertas reservas cuidadosas preservan la intimidad de cada uno y expresan cierta conducta respetuosa para con el otro”

“Es cierto que muchas veces ciertas reservas cuidadosas preservan la intimidad de cada uno y expresan cierta conducta respetuosa para con el otro”

Tener en cuenta qué tan bien, o rápido, parecen estar yendo las cosas para las parejas alrededor puede ser una de las cosas más dañinas para una relación. Lo que funciona para una persona puede no funcionar necesariamente para otra, y eso incluye hasta las más pequeñas decisiones.

“Si una de las partes no tiene la suficiente paciencia o tolerancia para trabajar el acople de los tiempos no hay viabilidad de la relación. Y eso es algo que se puede tratar en algunas entrevistas de pareja”, concluyó Drucaroff.

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