Mide un metro 90. Nació en Bengolea, un pueblo cordobés de apenas 1.250 habitantes. Jugó en Atenas de Ucacha, Atlético de Pascanas y Sportivo Chazón, de la Liga Beccar Varela. En 2012 se probó en River, no quedó. Luego hizo el intento de llegar al fútbol grande en San Lorenzo y encontró la puerta abierta. Fue citado al torneo de L’Alcúdia con la Selección Sub 20, en agosto pasado: Argentina se consagró campeona y el delantero se destacó; fue uno de los goleadores del certamen y llamó la atención por su porte físico. Pero ante Venezuela, en la victoria 3-0 del combinado nacional por la fase final del Sudamericano Sub 20, llegó a los oídos (y a la vista) del gran público.

Adolfo Gaich fue la gran figura de la mejor actuación del elenco juvenil en el certamen que se disputa en Chile: anotó los tres goles y le dio un empujón a Argentina hacia el Mundial de Polonia. Hasta aquí, no había conseguido marcar, por eso el gesto de “quitarse la mufa” en la primera de las conquistas; un balón que peleó cuerpo a cuerpo con un defensor y luego definió cruzado. El segundo tanto fue un cabezazo, de pique al suelo. Y el tercero, una definición, cara a cara con el portero, tras una bella asistencia de Moreno.

Entraron todas. He tenido chances fáciles, pero no se estaban dando. El técnico me había dicho que me quedara tranquilo, que la pelota  ya iba a entrar. Ahora uno se ilusiona con el título, tenemos equipo”, dijo, culminada su faena, con la pelota del hattrick bajo su brazo.

Además, ensayó un hermoso caño en la puerta del área contraria que luego no logró traducir en gol, y pudo anotar el cuarto, en un ingreso al área, pero remató por encima del travesaño.

Su participación generó una verdadera revolución en las redes sociales: se transformó rápidamente en tendencia en Twitter. Y surgieron las comparaciones físicas con diferentes personajes. Una habrá sido un orgullo para Adolfo: lo llamaron el “Lewandowski argentino”. El punta es un admirador del punta del Bayern Múnich. “Me identifico con él”, dice.

Pero el gigante también fue meme por su parecido con Mr Increíble, el personaje de Disney (en la intimidad de la Selección también recibió ese alias) o con Incrediboy, su antagonista. También lo compararon con Biff Tannen, el villano de la saga Volver al Futuro, y, por su juego, con Zlatan Ibrahimovic.

Gaich, claro, se toma con calma su irrupción en el fútbol. Tiene contrato hasta junio de 2021 con San Lorenzo, aunque ya es observado por varios clubes de Europa. Tenía apenas seis años cuando, según contaron sus padres a La Voz del Interior, les pidió estudiar inglés porque “algún día voy a jugar en Europa y necesito saber”. Hacia allí va, a puro gol. Con el traje de Mr. Increíble o el olfato de Lewandowski.

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