El dirigente camionero Pablo Moyano no dejó lugar a dudas y aseguró que la movilización de sindicalistas, legisladores e intendentes del PJ a Luján no se podría haber llevado a cabo sin “la venia del papa Francisco”.

La misa fue convocada bajo el lema “Pan, Paz y Trabajo” por el Frente Sindical que lidera el jefe de Camioneros, Hugo Moyano, y fue celebrada por el arzobispo de Mercedes-Luján, Agustín Radrizzani.

No obstante, el evidente carácter político opositor del evento generó controversia y despertó críticas tanto desde el oficialismo como de opositores no peronistas.

Uno de ellos fue el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, quien afirmó que “no está mal que la Iglesia dialogue con los sindicalistas”, pero marcó que “no es bueno” que esa institución “tome partido de coyunturas políticas”.

Si bien destacó la “relación que siempre ha tenido algún sector del sindicalismo con sectores de la Iglesia católica”, el gobernador marcó la importancia de separar el lugar que tiene cada uno en la esfera pública.

En la semana previa, el titular de Pastoral Social del Episcopado, monseñor Jorge Lugones también había recibido a Hugo Moyano para dialogar sobre la realidad socioeconómica del país, a pedido del jefe sindical.

Otro que mostró su descontento fue el diputado nacional de Cambiemos Waldo Wolff. “Gracias por haber pedido por que la situación mejore. Yo hoy fui a escuchar a lo vecinos de Florencio Varela. 74% de los hogares sin cloacas después de 35 años de intendencias Peronistas. Espero que Moyano haya pedido por ellos también”, publicó en su cuenta personal de Twitter.

Minutos más tarde agregó: “Religión, poder, corrupción, política, fascismo. Que puede salir mal?”.

La diputada de la Coalición Cívica Paula Oliveto también recurrió a las redes sociales para señalar: “Tenemos sindicalistas enriqueciéndose a costa de sus trabajadores; la Iglesia no tendría que haberse prestado a semejante acto de extorsión con ellos en primera fila”.

Más tarde, en el programa que conduce Luis Majul, la legisladora coincidió en que “esa movilización y ese apoyo no se podrían haber realizado sin que el Papa lo supiera”. “Eso es triste porque es mi pastor”, dijo.

Por su parte, el dirigente del Partido Obrero Néstor Pitrola calificó la movilización “del moyanokirchnerismo” como algo “vergonzoso” que buscó “soldar alianza con el clero reaccionario, enemigo de los derechos de la mujer y garante de la gobernabilidad del ajuste”.



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