El hijo de una de las hermanas israelíes que desaparecieron hace 12 días en Mendoza, Nicolás Gil Pereg, aseguró que “alguien debe haberla forzado a hacer algo”.

Luego de que la Justicia mendocina ofreciera una recompensa de 300.000 pesos a quien aporte información para dar con Lily Pereg, de 54 años, y Pyrhia Sarusi, de 63, las dos ciudadanas israelíes, Gil Pereg señaló que una de sus hipótesis es que “alguien, que puede haber venido de Israel, fue detrás de ellas para hacerles daño”.

“O puede ser alguien que me odia acá, en la provincia, le hizo daño a ellas para vengarse de mí”, reflexionó.

Me arrepiento de pedirle que venga a Mendoza, nunca se lo tendría que haber pedido. Creo que está viva, la sigo esperando y no puedo perder la esperanza

Y continuó: “De lo único que estoy seguro es de que alguien les hizo algo, porque no pueden desaparecer solas. La policía las busca en hoteles y cabañas en San Rafael, pero yo les digo que no gasten recursos ahí, porque no hubieran viajado solas”.

Aquel domingo 13, Nicolás dijo que habían quedado en verse a las 10.30 en el departamento que las mujeres habían alquilado en el centro mendocino.
“Estoy seguro de que no se fueron por su propia voluntad, porque quedaron en que me esperaban”, recordó.

Sobre los planes de ambas, contó que vinieron al país como turistas a pasear “pero no solas”.

El joven, que llegó a la Argentina en 2007, pidió “justicia” y le dejó un mensaje a su madre: “Me arrepiento de pedirle que venga a Mendoza, nunca se lo tendría que haber pedido. Creo que está viva, la sigo esperando y no puedo perder la esperanza”, completó.



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