Captura de “La Pieza de Franz”
Captura de “La Pieza de Franz”

Si en El Aleph, de Borges, existía un rincón debajo de una escalera donde se daban cita todas las cosas e imágenes del universo, quizás se pueda afirmar que su traslación musical se encuentre en la Sonata en sí menor, de Franz Liszt, que ocupará este sábado el escenario del teatro Cervantes para cerrar una temporada muy prolífica.

De la mano de Margarita Fernández y Jorge Zulueta, se repondrá La pieza de Franz, una obra-intervención realizada en 1973, registrada en fílmico por el director Alberto Fischerman y que hoy se recupera para seguir brindando sentidos a una partitura musical –y a una interpretación al piano– que no se resigna a perder ni un ápice de actualidad.

Jorge Zulueta y Margarita Fernández (Adrián Escandar)
Jorge Zulueta y Margarita Fernández (Adrián Escandar)

“Atrae hacia ella otras presencias, es un trabajo muy fecundo –dice a Infobae Cultura Margarita Fernández, la pianista y música que es santo y seña en la Argentina de la música contemporánea–. Descubrimos las simbióticas que hay en esa partitura y que no sólo atraía las obras que la precedieron, sino que que anunciaba obras del porvenir”. A veces se suele abusar de la cita a Borges, pero en este caso es pertinente, ya que entonces La pieza de Liszt no sólo es el Aleph de la música que la anticipó, sino que como en Kafka y sus precursores, se vio influenciada por los autores del futuro.

Fue puesta por primera vez en 1973. Al ritmo de la creación de las vanguardias que le daban un sentido novedoso a lo contemporáneo a la cuestión musical –y a ese género difuso llamado “música clásica” que continuaba, y continúa, teniendo potencia en sus puestas– el Grupo de Acción Instrumental recobraba la Sonata en mí menor de Franz Listz para otorgarle nuevos sentidos.

“Esa sonata es la única en la historia que tiene esa forma –dice Jorge Zulueta–. Las sonatas de Beethoven, Chopin, Brahms tienen una estructura clásica: un allegro, un andante, un presto. Listz rompió con todo eso e hizo una tierra de nadie. Su sonata está abierta con movimientos opuestos y con muchos matices. Lo señala desde la partitura. Listz anota: ‘brutal’, a veces anota: ‘lo más tiernamente posible’. Eso nos hizo trabajar en conjunto muchas ideas y de ahí surgió la versión escénica, que luego fue una película”.

Porque, en tanto músicos contemporáneos, el destino del Grupo de Acción Instrumental tenía destino de film. “Al hacer la versión escénica, que originalmente se llamaba “Autodeterminemos nuestras hipotecas“, empezó a rondarnos la idea de una versión cinematográfica –cuenta Margarita Fernández–. Nosotros teníamos esa idea de documentar fílmicamente lo que hacíamos, pero una película tenía otra expresión. Buscamos a Alberto Fischerman, que era una persona realmente afectada por la música, y le gustó la idea. Fischerman decía: ‘El cine tiene que escuchar a la música como un discípulo escucha a su maestro’. Y el resultado fue ese film”.

Una película muy contemporánea. Fischerman había dirigido The players vs. Ángeles caídos, una película central del nuevo cine argentino de los setenta y que no esquivaba la actualidad política de aquella época. Tampoco la esquivaría La pieza de Franz. “Es que fue filmada en una esplendorosa contemporaneidad –dice Fernández–. Fue realizada cuando la asunción de Héctor Cámpora y los bombos del principio de la película dan cuenta de la época en la que fue filmada. Por otro lado, la sonata de Listz fue creada al ritmo de la escritura del Manifiesto Comunista de Karl Marx, por lo tanto, se inscribe en un ciclo”.

Luego, los agitados años setenta hicieron que se perdiera el film, que sólo fue recuperado en estos meses y para esta ejecución. “Lo encontramos en el archivo en París que teníamos con Jacobo Romano”, dice Zulueta. Un archivo inconmensurable ya que, más allá del océano, por ejemplo, alberga toda la obra de Juan Carlos Paz. El film y la puesta en escena de La pieza de Franz serán realizadas por única vez, con entrada gratuita, en el teatro Cervantes.

(Adrián Escandar)
(Adrián Escandar)

“Abarca todo, desde Debussy a Schoenberg y Allan Berg, hasta John Cage y su 4,33”, dice Fernández.

¿Pero cómo una obra de Listz anticipa a la obra silenciosa de Cage?

–Hay un movimiento de silencio, muy marcado, y reconocemos esa cita. La sonata de Listz es realmente excesiva y riesgosa.

La pieza de Franz es el nombre de la obra que remite, también, a una habitación de Listz. Allí donde se conjugan los íntimos secretos y los juegos. Este sábado se podrá apreciar esa obra que, desde la profundidad de los tiempos, se vuelve hoy contemporánea.

 

*La pieza de Franz, el sábado 15 de diciembre a las 20 en la sala María Guerrero del TNA – Teatro Cervantes, con entrada gratuita hasta completar la capacidad de la sala. Las localidades se podrán retirar el mismo día de la función a partir de las 10 h, en la boletería del teatro.

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