El imponente estadio de Londres fue el escenario que albergó el primer cruce de los cuartos de final de la Champions League protagonizado por el Tottenham y el Manchester City. Un espectáculo impactante que tuvo como atractivos principales las presencias de Sergio Agüero, Nicolás Otamendi y Mauricio Pochettino.

El duelo fue tan dinámico que a los 11 minutos se impuso el suspenso. Como el árbitro holandés Kuipers recurrió al VAR, los conducidos por Pep Guardiola se vieron favorecidos por un penal que cometió Danny Rose cuando Sterling buscó el arco adverso.

La mano del defensor británico le dio la posibilidad al Kun de abrir el marcador en territorio enemigo, pero su pésima y anunciada ejecución hizo lucir a Lloris para evitar la conquista ciudadana. Como en el Mundial, el arquero volvió a imponer su jerarquía ante el argentino.

Las combinaciones ofensivas de los dirigidos por Pochettino pudieron servir para abrir el marcador, pero la solidez de Ederson Moraes evitó las conquistas locales. En contrapartida, la visita también exigió Lloris con disparos de media distancia que no lograron llegar a destino por el experimentado guardameta galo.

En el complemento los equipos cambiaron su esencia y la verticalidad que los caracteriza se transformó en esquemas conservadores que priorizaron mantener el cero propio, en lugar de dañar al adversario.

Campo: White Hart Lane

TV: ESPN

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