La pérdida de capacidad de gasto de las familias se prevé afectará el gasto en turismo de verano
La pérdida de capacidad de gasto de las familias se prevé afectará el gasto en turismo de verano

Con una economía incierta y un cambio de Gobierno antes de fin de año, las expectativas para la temporada de verano en la costa Atlántica se manejan, por el momento, con un moderado entusiasmo. Con el dólar a más de $60, la posibilidad de que los viajeros cambien destinos en el exterior por playas argentinas alientan las expectativas de una “buena temporada”, pero desde el sector aseguran que aun no ven un crecimiento en la demanda de hoteles y alquileres.

Por ahora, las reservas están un poco por debajo con respecto a la misma época, pero del año pasado. Es que, además, las consultas sobre disponibilidad de hoteles y de alquileres se realizan cada vez más a último momento, tal como comentó un empresario: algunos hasta reservan a través del celular cuando ya están en la ruta, en pleno viaje”.

Alquilar un departamento de un ambiente (para dos o tres personas) en enero en Mar del Plata costará unos $17.550 por quincena, según la información del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de la ciudad. El aumento de precios sugerido para la temporada 2020 es del 30% en relación con el verano anterior.

Para un departamento de dos ambientes, desde $22.750. De tres ambientes (para cinco o seis personas), desde $27.300. Y un chalet de tres ambientes, a partir de $32.500. Siempre por períodos de 15 días. Estos valores son “orientativos” que luego dependerán del tipo de propiedad, ubicación y estado.

Cariló, el balneario top de la costa Atlántica tiene un público fiel
Cariló, el balneario top de la costa Atlántica tiene un público fiel (LAUREANO/)

“Nuestra expectativa es que sea una buena temporada. Un contexto de dólar alto puede favorecer al turismo interno. Por ahora, la gente está en una posición muy conservadora”, dijo Avedís Sahakian, de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica (AEHG) de Mar del Plata, que agrupa a más de 1.500 hoteles y alojamientos. “Los precios van a ser competitivos, ningún empresario se va a suicidar. Desde hace algunos años, se viene dando un período de vacaciones más corto, de 3 o 4 días y el resto en otras localidades de la costa, que antes no era usual. Además, por las lowcost, competimos ahora también con otras ciudades del interior del país como Bariloche, Salta o Ushuaia”, agregó.

En tanto, en Pinamar, ya aseguran que la temporada va a ser “muy buena”, mejor que la anterior. “Ya estamos concretando varios alquileres. Por lo general se van alquilando primero las casas más grandes, las de la primera línea de playa o de zona Norte, y después queda lo más chico que son los departamentos de uno o dos dormitorios”, describió Lucio Vera Tapia, que está al frente de una de las principales inmobiliarias de la ciudad.

Desde hace algunos años, se viene dando un período de vacaciones más corto, de 3 o 4 días y el resto en otras localidades de la costa, que antes no era usual (Avedís Sahakian, AEHG)

En Cariló, el balnerario más caro de la costa, hay un público fiel que repite el destino cada año y otro que depende más de las variables económicas. “Estamos con un porcentaje de reservas un 15% por debajo del año pasado. La gente que ya tiene decidido vacacionar en Cariló está reservando pero la sensación es que parte del público está expectante sobre las elecciones de octubre. Hay una porción que siempre va buscando distintos horizontes según las condiciones macroeconómicas”, señaló Jorge Santamarina, de la inmobiliaria de la zona que lleva su apellido.

Según detalló el titular de la inmobiliaria, en julio se pactaron valores de alquileres de casas en la zona con un 35% de aumento, por debajo de la inflación. Pero luego de las elecciones primarias (PASO), muchos fueron actualizados entre 10% y 15% más en algunas propiedades. “Ya no debería haber otro aumento porque un 50% entre verano y verano es un límite que el mercado está dispuesto a pagar”, dijo.

Cariló tiene un mercado de unas 2.000 casas en alquiler —entre inmobiliarias y dueños directos— y más de 70 hoteles y aparts con servicios. En los últimos años, comenzaron a trabajar más por quincena que por mes. La temporada fuerte es del 28 de diciembre al 15 de enero. Los precios más accesibles, para casas de dos a tres dormitorios y unos 150 metros cuadrados para la primera quincena de enero van desde $65.000 a $75.000. Mientras que una casa de cuatro dormitorios con pileta climatizada ronda los $220.000 para esa misma fecha. En febrero lo valores pueden bajar hasta un 30 por ciento.

Playa Grande, una de las más concurridas de la costa
Playa Grande, una de las más concurridas de la costa

“La temporada de Cariló nunca es mala porque siempre tiene su público, lo que puede ser es ‘muy buena’ dependiendo de la situación del país. Desde el lados de los comerciantes, estamos con aumentos que no están acompañando a la inflación. Tendríamos que hablar de un 70% y estamos entre 20% y 50% en alquileres y gastronomía. Hoy es más barato comer en Cariló que en Buenos Aires”, describió Ignacio Cattaneo, presidente de la Cámara de Turismo de la ciudad. Para la temporada, estiman que el alquiler de apart hoteles o departamentos con servicios rondará los $50.000 por semana para una familia, pero puede llegar hasta $190.000 en los alojamientos de lujo frente a la playa.

“Las proyecciones de verano son muy positivas. La suba del dólar ayudó a emparejar significativamente los flujos emisivos y receptivos durante los primeros siete meses de 2019. A su vez, la temporada invernal dejó un panorama alentador para el último trimestre del año”, destacó Roberto Amengual, presidente de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT).

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