Agentes de la Policía de la Ciudad que se encontraban realizando tareas de despliegue territorial en el Once cuando fueron alertados por vecinos: habían entrado a robar a un comercio textil ubicado en Larrea y Tucumán.

Al llegar al lugar los policías se encontraron con el encargado, quien visiblemente nervioso explicó lo que había ocurrido. De acuerdo con su relato, un hombre ingresó al local con el torso descubierto al local y bajo amenazas lo llevó al fondo del comercio para robarle la recaudación del día: una suma de 100 mil pesos. Según la víctima, el delincuente se encontraba en estado de ebriedad.

Orientados por las características físicas que aportó el damnificado, los policías comenzaron a buscar al sospechoso, a quien localizaron a pocos metros del establecimiento donde se había producido el hecho.

Al notar la presencia de los agentes, el sospechoso comenzó a correr, pero quedó cercado y fue capturado.

Ante la presencia de dos testigos, los policías requisaron al delincuente. En su morral guardaba 90 mil pesos y en un bolsillo del pantalón escondía otros 10 mil pesos. Era la suma que había robado en el comercio.

El ladrón, quien efectivamente tenía un fuerte olor a alcohol, fue trasladado por personal del SAME al hospital Ramos Mejía con un cuadro de intoxicación.

El caso quedó en manos del Juzgado Criminal y Correccional N° 13 a cargo del Dr Zelaya, bajo la carátula de “tentativa de robo”.



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