(Foto Baires)
(Foto Baires)

Estudiantes y Newell´s borraron uno de los asteriscos que tiene la Superliga. En el estadio de Quilmes, pincharratas y leprosos se vieron las caras en el encuentro correspondiente a la séptima fecha del torneo doméstico.

Como era de esperarse, el espectáculo se presentó con pocos espacios y la vía aérea representó la principal arma de los equipos para abrir el marcador. Un cabezazo de Jonathan Schunke fue el ejemplo más claro en los primeros movimientos, pero la pelota se fue a centímetros del palo derecho de Aguerre.

Un centro de Bittolo que no llegó a conectar Rivero fue la primera amenaza del elenco rosarino, ya que unos instantes después Amoroso exigió a Mariano Andújar con un testazo de pique al piso que hizo lucir al arquero con pasado en la Selección.

La respuesta del León sobrevino en los pies de Facundo Sánchez con un argumento distinto al que se estaba empleando. El intento de larga distancia sorprendió a todos los presentes, dado que el disparo tenía destino de ángulo. Sin embargo, el ex Vélez se estiró con una maniobra extraordinaria para mantener el cero. A pesar de la ausencia de goles, los protagonistas hacían los méritos suficientes para entretener al puñado de hinchas que se acercaron al Centenario.

En el complemento los de Omar De Felippe sufrieron la expulsión de Braian Rivero y debieron jugar más de media hora con inferioridad numérica. El insólito reclamo de un penal inexistente de Leal completó la peor escena de la visita.

Con un hombre de más y la jerarquía de Mariano Pavone, el Tanque festejó el 1 a 0 luego de capitalizar el centro de Sánchez. Como no podía ser de otra manera, el choque se abrió con un envío aéreo.

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