El presente y el futuro de la industria de la televisión, y los cambios en la generación de contenidos para ese formato y todos sus negocios circundantes, están cruzados por un rayo: las nuevas plataformas digitales. O “la mirada Netflix”, como lo define Guillermo Campanini, gerente de operaciones –chief operating officer, COO– de Viacom Cono Sur, la empresa global que le compró Telefé a Telefónica de España por USD 345 millones hace dos años.

“Creo que el concepto de televisión de aire está desapareciendo: las nuevas generaciones hablan de un contenido que les gustó o no y en qué dispositivo lo vieron. El negocio del contenido está ampliado, y la televisión de aire la particularidad que tiene es la forma de generar sus ingresos. Pero ya nadie está viendo el negocio con la mirada de sólo canal de aire”, le dice a Infobae este administrador de empresas de la UADE que fue CFO de Telefe y tiene más de 20 años en la industria local.

Queremos darle trabajo a nuestros estudios y equipos, pero necesitamos condiciones para hacerlo. Y tienen que ser razonablemente parecidas, en términos fiscales y regulatorios laborales, al resto de los mercados. Si no, se termina sólo dependiendo del tipo de cambio y eso no asegura mercados

– Puntualmente, ¿cómo impactan esos cambios en el negocio de Telefe?

– Hace dos años, el 16 de diciembre de 2016, uno de los cinco grandes grupos mundiales de medios, Viacom, compró a Telefe. “¿Por qué compran un canal de televisión?”, nos preguntábamos con esa mirada de que sólo somos televisión, incluso siendo los más grandes. En realidad, reunimos muchas condiciones: somos los principales productores locales, los principales exportadores, los principales productores de éxitos en cine. Cambiaron las cosas y las formas que tenemos de soportar el negocio son, por ejemplo, generando contenidos que van más allá de la plataforma tradicional de tevé abierta. Segundo, potenciando la capacidad de exportación, que es lo que nos da Viacom como red global. Antes había que ir a pelear más los mercados e incurrir en gastos para eso. Hoy, debajo de una estructura tan grande, tenemos una presencia y una capacidad de negociación muy fuerte. Y tercero, nos da la posibilidad, con anunciantes y agencias locales, de hacer una propuesta mucho más amplia; de más contenidos, más potencia.

Campanini fue el histórico CFO de Telefe
Campanini fue el histórico CFO de Telefe

– ¿Cómo cierran un 2018 de crisis?

– Hay que dividirlo en tres a este año. El primer semestre fue bueno, con anticipo de inversión por el Mundial y con la situación macro que empezaba a dar algunas señales. Los primeros seis meses fueron bastante buenos. El período julio-septiembre fue malo, malo para el país. En esos momentos, teníamos algunas decisiones de programación tomadas, como “100 días para enamorarse” y todo listo para producir “La voz”. Estábamos tranquilos en términos de contenidos y había acuerdos con anunciantes. “La voz” es un producto claramente Viacom, que vive en la pantalla de Telefe, pero tiene su pata en la tevé paga, en MTV, y otra en la parte digital con nuestros influencers. En algunos casos pospusimos proyectos, otros los revisamos y se hicieron ajustes lógicos en la parte de gastos. La economía de los medios es bastante inelástica, pero cerramos nuestro año fiscal en septiembre, y bien [Viacom, que cotiza en la bolsa en EEUU, factura USD 13.000 millones por año, pero no abren cifras ni regionales ni para el país]. Ahora, tenemos un octubre-diciembre que no es el que pensábamos a comienzos de año, pero que tampoco es el que creíamos en julio o agosto, en el peor momento. Esto tiene que ver con mayor estabilidad cambiaria y previsibilidad de lo que va a ser la economía, por lo menos en los próximos meses.

Tenemos un octubre-diciembre que no es el que pensábamos a comienzos de año, pero que tampoco es el que creíamos en julio o agosto, en el peor momento

– ¿La industria cómo está, se perdieron puestos de trabajo?

– Hay situaciones distintas. Todo el mundo conoce lo que pasa con el Grupo Indalo, que tiene un proceso que no empezó este año. Y hay temas más coyunturales, como lo que pasa en Canal 9. Nosotros tenemos un muy buen nivel de empleo, con recambios lógicos en algunos perfiles. No fue un buen año en el sentido de que con los productos que tuvimos deberíamos haber tenido mejores ingresos y potenciar más nuestra rentabilidad. Pero estamos conformes porque es algo coyuntural.

– ¿Cómo se hace para ser eficientes y ganar audiencia y dinero de la publicidad en tiempos de Netflix?

– Uno de nuestros anunciantes muy interesantes de este año fue Netflix. Estamos asociados con ellos para producir contenidos para el exterior, para sus plataformas. También lo hacemos con Amazon y Fox. El cambio de hábito en cuanto al consumo es relativo respecto de cómo nos golpea. Cuando nuestra área de contenidos piensa proyectos lo hace para todas la plataformas. Tuvimos un éxito enorme con “Sandro” a comienzos de año, la primera vez que se programó un unitario como maratón, algo que tiene que ver con la “mirada Netflix”, que nos cambió el ojo y nos exige una calidad de producto. Independiente de a qué pantalla va y cómo se hace disponible. Hay que ser más creativos.

El ejecutivo cree que el modelo de distribución y consumo de contenidos es el cambio más importante para el sector de los últimos años
El ejecutivo cree que el modelo de distribución y consumo de contenidos es el cambio más importante para el sector de los últimos años

– ¿El negocio ahora es la producción de contenidos?

– Sí. Tenemos tres unidades para eso. Lo que más creció en la compañía es lo que se llama Viacom International Studios, para ventas internacionales. Telefe ya venía siendo el mayor exportador de latas y formatos. El negocio publicitario sigue siendo muy relevante y ahí tenemos una fortaleza histórica. Ahora, además, damos servicios a la red, no sólo administrativos y financieros, también de creatividad para México, el mercado latino de EEUU y otros.

– ¿Cómo es el share entre publicidad y exportación?

– Históricamente, es un 80-20. Las dos crecen, pero el mercado de publicidad en general, salvo temas coyunturales, también sigue aumentando. No sólo tenemos un canal abierto, Telefé, además están las señales de Viacom –MTV, Nickelodeon, Paramount Channel, Comedy Central y otras –y las señales del interior, la internacional y la satelital. Todo eso conforma un paquete muy amplio que hace que el negocio de la publicidad siga siendo muy relevante.

No fue un buen año en el sentido de que con los productos que tuvimos deberíamos haber tenido mejores ingresos y potenciado más nuestra rentabilidad. Pero estamos conformes porque es algo coyuntural

– ¿Cómo es la estructura de Viacom en la región?

– A nivel global, la empresa tiene un área doméstica, el mercado de EEUU de habla inglesa. Además, Europa, Asia y el norte de África y la zona Mediterránea. Pertenecemos al cluster Américas que va desde Canadá a Argentina e incluye el mercado latino de EEUU. Lo comanda Pierluigi Gazzolo y tenemos tres bases: México, Brasil y Sur, que es la que gestionamos.

– En el sector se reclaman cambios de legislación. ¿Cuáles, por ejemplo?

– Ya el año pasado hicimos un trabajo tripartito entre el Gobierno, el gremio mayoritario (el Sindicato Argentino de Televisión) y ATA, que agrupa a los canales de tevé abierta, buscando ajustes a regulaciones, como el convenio colectivo de trabajo, que es de 1975. Querer trabajar en digital bajo esquemas que están escritos cuando digital no era ni siquiera un sueño, tienen que ser corregidos. Tuvimos buena recepción, cada uno cuidando lo suyo. Empezamos a trabajar algunos cambios, pero el principal problema que tenemos son los contenidos, con barreras geográficas que casi no existen. Pero las barreras impositivas y regulatorias, sí existen.
Queremos darle trabajo a nuestros estudios y equipos, pero necesitamos condiciones para hacerlo. Y tienen que ser razonablemente parecidas, en términos fiscales y regulatorios laborales al resto de los mercados. Si no, se termina sólo dependiendo del tipo de cambio y eso no asegura mercados.

Netflix nos cambió el ojo y nos exige una calidad de producto. Independiente de a qué pantalla va y cómo se hace disponible. Hay que ser más creativos

– ¿En esa comparación en qué segmento estamos peor ubicados?

– En temas impositivos, donde importar determinados equipos paga impuestos como si fueran bienes suntuarios, a pesar de que no lo son y no se producen acá. En cuestiones de horarios, también. El convenio fija jornadas de seis horas y el resto horas extra. Era razonable cuando todo empezó, con mucho vivo y con otros tiempos. Hoy, producir con calidad demanda muchas horas, algo que forma parte de la estructura de costos, pero cuando se lo compara los de Perú o Miami se ven las diferencias. Nuestro objetivo, por nuestra capacidad, es fortalecer y trabajar juntos con Gobierno y gremios para que todo funcione.

– ¿Cuál es el cambio más grande que vio en el negocio de la tevé en los últimos 10 años?

– El modelo de distribución y consumo de contenidos. Muchas veces veníamos pensando hacia dónde iba la industria. La evolución desde los primeros iPhones, hasta los dispositivos actuales, más la cantidad de horas de uso y el 4G, dan la posibilidad de ver contenidos de alta calidad en cualquier lugar. Antes, hasta hace 10 años, estaba el noticiero de las 20 y la gente se sentaba a ver algo.

Estamos en la época en que la miramos las estrellas para andar por el mar y necesitamos ya brújulas de precisión para que medios y anunciantes podamos tomar decisiones correctas

– ¿Y después qué? ¿Qué cosas vienen en el corto plazo en este contexto?

– Es difícil. Ahora Disney se retira de Netflix y va a crear su plataforma de distribución. La compra de Fox por parte de Disney, le da una segunda vuelta al tema. Se viene un sistema de medición multiplataforma. Estamos en la época en la que miramos las estrellas para andar por el mar y necesitamos ya brújulas de precisión para que medios y anunciantes podamos tomar decisiones correctas.

– ¿Cuál es el producto más exportado?

– El histórico es “Muñeca Brava”. Más cerca, nos fue muy bien con “Un gallo para Esculapio”. “Sres Papis” se vendió a Chile y ahí tuvo una segunda ola y se está vendiendo en todo el mundo. “100 días para enamorarse” es de este año, pero tiene una buena preventa. Las novelas de Underground funcionan muy bien y son muy reconocidas. Tenemos la fortaleza histórica y productos actuales muy buenos.

– El libro de pases de figuras televisivas está “caliente” en este fin de año.

– Si, se da una situación especial. Tenemos un modelo abierto, sin acuerdo de exclusividad con ninguna productora. Estamos abiertos a todos. Hay muchos periodistas y actores que quieren estar cerca. El mercado es más chico que los jugadores que hay y sí, siempre estamos buscando reforzar el equipo.

– ¿Algún anuncio para hacer?

– No por ahora (risas).

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