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A un mes y cuatro días de las elecciones generales del 27 de octubre, la ex subdirectora Gerente del FMI durante la crisis del 2001,  Anne Krueger, opinó sobre la realidad que vive el país actualmente. Según la economista, “Argentina es ese hombre que gasta y regula excesivamente de manera crónica hasta que se ve obligado a ir al Fondo Monetario Internacional para una nueva ronda de tratamiento“, y advirtió que “los candidatos deben comprometerse a reformas serias, o el médico puede decidir desconectarlo“.

“El presidente de Argentina, Mauricio Macri, sabía que había heredado una economía enferma cuando asumió en 2015, pero falló en tomar su medicina. Como resultado, el país ahora no tiene más remedio que enfrentar un período de doloroso ajuste estructural” comienza Krueger en su columna de opinión publicada en Proyect Syndicate.

La economista, que se desempeñó como subdirectora Gerente entre septiembre de 2001 y agosto de 2006, expuso una analogía entre un hombre que ha vivido de manera extravagante toda su vida y que eventualmente debe ir al médico para el tratamiento de una enfermedad aguda, junto con otras varias afecciones crónicas. En ese contexto, el médico (el Fondo Monetario) le prescribe un cóctel de antibióticos durante diez días y le aconseja a su paciente cuidarse mejor.

Krueger ejemplifica que el hombre (la Argentina) después de tomar durante tres días las píldoras comienza a sentirse mucho mejor, “pero encuentra la vida tranquila muy penosa, por lo que decide dejar de tomar la medicina y redoblar la apuesta con el libertinaje”. “Argentina es ese hombre que gasta y regula excesivamente de manera crónica hasta que se ve obligado a ir al Fondo Monetario Internacional para una nueva ronda de tratamiento“, insistió.

Anne Krueger opinó sobre la crisis económica en la Argentina (Reuters)Anne Krueger opinó sobre la crisis económica en la Argentina (Reuters)

Según enumera, “En 2001, el país sufrió una crisis importante y tuvo que pedir prestado al exterior para cubrir los gastos del Gobierno. Con un déficit en cuenta corriente superior al 5% del PBI y su moneda vinculada al dólar estadounidense, sus políticas estructurales demostraron ser insostenibles, necesitaba el apoyo del FMI solo para cubrir sus gastos del momento y no le quedaban recursos para saldar las deudas”.

En este sentido agrega que Argentina entró en un programa de préstamos del FMI, “pero su reestructuración de la deuda fue desordenada, y las políticas para abordar sus problemas estructurales subyacentes se llevaron a cabo a medias o ni siquiera se emprendieron”. A su vez, Krueger agregó en su análisis que “el gasto público consolidado aumentó de un mínimo del 22,9% del PBI en 2002 al 30,1% del PBI en 2008 y finalmente al 42,2% en 2015”.

Para la exdirectora del FMI, el leve repunte en la economía argentina del 2013 se debió a los “varios años de políticas económicas relativamente restrictivas aplicadas por los gobiernos peronistas de los presidentes Néstor Kirchner y su sucesora Cristina Fernández de Kirchner”. Sin embargo, también observó que “este auge se vio opacado por los controles de precios y la falta de cifras precisas de inflación por parte de las agencias estatales“.

“El leve repunte de la economía argentina se vio opacado por los controles de precios y la falta de cifras precisas de inflación por parte de las agencias estatales durante los gobiernos peronistas de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner”, afirmó Krueger
“El leve repunte de la economía argentina se vio opacado por los controles de precios y la falta de cifras precisas de inflación por parte de las agencias estatales durante los gobiernos peronistas de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner”, afirmó Krueger

Producto de este “relaje”, según Krueger, “aumentaron los gastos del gobierno y el déficit fiscal, y volvieron los problemas de Argentina: se impusieron nuevamente controles de capital para frenar la fuga de capitales y el tipo de cambio del peso frente al dólar estadounidense se depreció de 3,90 a fines de 2010 hasta llegar a 8,50 en 2014, los problemas estructurales abundaban“.

En su crónica, apuntó que “para una economía tan distorsionada como la argentina, no existe un medicamento que puede evitar un periodo de ajuste doloroso”. Según la economista y profesora investigadora principal de economía internacional en la Facultad de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins, “Macri heredó un desastre absoluto en 2015“, debido a que “las tasas de interés reales altas y crecientes atraían entradas de capital para financiar el gobierno y los déficit de cuenta corrientes, la inflación era alta y la tasa de crecimiento era baja“.

El Presidente “había prometido reformas, incluida la eliminación de los controles de capital, un tipo de cambio flotante, la reducción fiscal y precios de servicios públicos realistas”. Según Krueger cumplió con las dos primeras, pero las demás “se retrasaron para mantener el apoyo público”. Producto de estas medidas, afirma, el déficit fiscal aumentó durante el primer año de Macri y “otras reformas resultaron insuficientes para estabilizar la economía“.

Respecto a la última crisis económica de principios de 2018, la ex funcionaria manifestó que “si bien el gasto público había disminuido ligeramente hasta el 40,4% del PBI, la deuda gubernamental en dólares había aumentado un 80%“. A esto se le sumó que la sequía redujo la producción, la tasa de inflación se había disparado a más del 40% y el PBI real había disminuido en un 2,5%. Y por si esto fuera poco, explicó, el Banco Central abandonó su marco de metas de inflación debilitando aún más la confianza en las políticas del gobierno.

Según la ex-subdirectora del FMI, “la única forma posible de evitar una profundización de la crisis antes del 27 de octubre es que los candidatos se comprometan a realizar reformas serias luego de los comicios”
Según la ex-subdirectora del FMI, “la única forma posible de evitar una profundización de la crisis antes del 27 de octubre es que los candidatos se comprometan a realizar reformas serias luego de los comicios”

Volviendo a su analogía, insistió en que el país se vio obligado a regresar al médico, y en esta oportunidad, “el FMI aprobó un programa de préstamos de 50 mil millones de dólares, el más grande en la historia del Fondo”. Según Anne Krueger el Gobierno podría haber cambiado las cosas, reduciendo la inflación y reiniciando el crecimiento. Pero “Macri sufrió una derrota simbólica en las elecciones primarias de ese país el mes pasado, lo que sugiere fuertemente que será expulsado por el peronismo el próximo mes en las elecciones presidenciales”.

El problema, para esta analista, reside en que “la medicina no es lo suficientemente fuerte”. A pesar de que la estabilización macroeconómica es esencial, “la única forma posible de evitar una profundización de la crisis antes del 27 de octubre es que los candidatos se comprometan a realizar reformas serias luego de los comicios“, y citó el ejemplo de como lo hizo Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, durante 2002.

Finalmente Krueger alertó que “la crisis de Argentina exige la continuación de medidas fiscales, monetarias y cambiarias descriptas en el programa del Fondo Monetario, pero que más allá de eso el país necesita reformas estructurales, una mayor reducción en el tamaño del sector gubernamental, comenzando con las pensiones y jubilaciones“.

“Más gradualismo solo prolongará el dolor y permitirá que aumente la oposición política. Si el paciente toma el medicamento pero continúa de fiesta, puede disfrutar de unos años de estabilidad, pero inevitablemente terminará en el consultorio del médico”, recalcó, recomendando a los candidatos presidenciales a comprometerse a llevar adelante reformas serias y profundas.

Reacción de Nielsen

Hace pocas horas, el economista asesor de Alberto Fernández y ex secretario de Finanzas entre 2002 y 2005, Guillermo Nielsen compartió en Twitter la columna de opinión de Krueger: “Lo mal que estamos para que Anne Krueger vuelva a opinar, con su sesgo de siempre, sobre Argentina. Nadie en el mundo puede creer la ineptitud del gobierno de Macri y de sus economistas que nos volvieron a llevar a una crisis económica profunda”, salió a cruzar el referente del candidato a presidente por el Frente de Todos.

Nielsen tuvo que negociar cara cara con Anne Krueger, cuando fue enviado como ex secretario de Finanzas por el gobierno argentino, particularmente por el entonces ministro de Economía y actual candidato a presidente Roberto Lavagna, para superar la crisis financiera y acordar con el FMI, hecho que finalmente sucedió en septiembre de 2003.

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