Cuenta Roberto Digón que la última vez que lo vio a Néstor Kirchner hablaron sobre el futuro político de Mauricio Macri.Dijo que nunca iba a llegar a Presidente, que era imposible en la Argentina que el hijo de un empresario ocupara esa posición. Yo pensaba lo mismo. Nos equivocamos los dos“.

El recuerdo del dirigente sindical que desde la “Comisión de los 25″ combatió la dictadura tiene especial valor.  Fue testigo del minuto cero en la historia política de Macri, que le debe buena parte de su llegada a la presidencia de Boca Juniors, ya que siendo diputado nacional por el peronismo, Digón quiso recuperar al club de sus amores de un historial de derrotas y fue a buscarlo a SOCMA para saber si era verdad que tenía intenciones de armar una lista para ganar la conducción, como se comentaba en las tribunas.

Era 1994. “La primera vez que lo vi no me pareció nada despierto y le pregunté varias veces si quería ser presidente de Boca, porque no mostraba la actitud del que quiere ser, aunque me decía que sí. Pero a mí me quedaban dudas, tanto que cuando lo vi en la UOM a Franco Macri, le pregunté, y como me aseguró que sí, por mi lado le dije que íbamos a poner a toda la militancia peronista y radical de la Capital que respondía a ‘Coti’ Nosiglia para cuidarle el comicio y ganar las elecciones“, le dijo a Infobae.

Y así fue. Aunque nada fácil. Recordó Digón que en una encuesta que se hizo en agosto de 1995, Macri perdía 60/40 contra la lista de Carlos Heller, y varios de los que respaldaban su candidatura decidieron irse. “Yo, en cambio me quedé, y le garanticé que íbamos a ganar. Puse mi gente a llamar uno a uno a los afiliados, él también hizo cantidad de llamadas y en 20 días barrimos el padrón, le pedí que hable con  Carlos Corach para que no hubiera problemas de seguridad y le aseguré que ganaríamos 60/40″, contó. No se equivocó, las elecciones salieron 61 a 39.

Macri cuando era presidente de Boca
Macri cuando era presidente de Boca

Quienes conocen a Macri de esas épocas futboleras suelen comentar que no era sencillo el vínculo con él, quizás porque no tenía facilidad para relacionarse o parecía una persona sin suficiente experiencia en la calle, como si hubiera alguna información básica para la vida que le faltaba o se tratara de alguien que no tuvo suficiente afecto. Son innumerables las anécdotas sobre el desapego público. Tantas como su capacidad para imponerse objetivos y alcanzarlos.

Como sea, la gestión de Macri dio un verdadero vuelco después de dos años dramáticos. Contrató en 1998 a Carlos Bianchi y llegaron los goles y los triunfos, obteniendo para Boca tres torneos locales, dos Copa Libertadores y una Copa Intercontinental, donde derrotó al Real Madrid. La popularidad de Macri fue en aumento en todo el país y empezó a recibir propuestas de Eduardo Duhalde, que quería llevarlo de candidato a presidente. En la reelección al frente de Boca Juniors Macri sacó el 84% de los votos.

Son muchos los que dicen que repitió esa lógica después. Sus primeros dos años en la política fueron un fracaso, al punto que perdió como candidato a jefe de gobierno en 2003. En cambio, empezó a ganar en el 2005 y nunca más perdió. En 2007 ganó la Jefatura de Gobierno y sus dos primeros años fueron tirando a desastrosos. Quizás los primeros cuatro lo fueron. Sin embargo, reeligió y realizó un segundo mandato bastante mejor que el primero.

(Nicolás Stulberg)
(Nicolás Stulberg)

Contra los pronósticos (o casi todos), Macri llegó a la Presidencia en 2015. Sus primeros dos años no fueron malos, pero el tercero fue una catástrofe que jamás imaginó y para la que no estaba preparado. El cuarto aparece estable pero teniéndola que remar desde atrás, no se hace sencillo imaginar que Cambiemos pueda ganar en medio de la brutal recesión. Sin embargo, él se tiene fe, tanta que está convencido de que puede ser posible lo que le dice su equipo, que gane en primera vuelta y no sea necesario el ballotage.

En este escenario, el Presidente cumple 60 años. A su alrededor nadie sabe si querrá festejarlo y cómo. Tampoco se animan a sorprenderlo, temerosos de disgustarlo o dolidos porque tal vez esté organizando algún festejo al que no fueron invitados. Se sabe que por la mañana recorrerá la obra pública más importante que tiene el Banco Mundial en la Argentina y en la región, que está a cargo de AySA, junto a María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta. Y que a la noche partirá a Chapadmalal, donde pasará el fin de semana.

La entrevista que grabó el Presidente

Mauricio Macri
Mauricio Macri

El viernes por la mañana subió en las redes sociales una larga reflexión sobre cómo está viviendo este momento en su vida, cuánto le pesa la edad, cuánto le importa el paso del tiempo, cómo es su relación con sus hijos, con el amor, con su padre, con la muerte. Podrá verse un Presidente sincero y distinto, con capacidad para expresar sus sentimientos, lo que no podía hacer 20 años atrás.

En la entrevista intimista que le hizo el asesor presidencial Alejandro Rozitchner el miércoles por la tarde dijo “no me siento de 60, me está costando asumir ese dígito, porque cuando mi viejo cumplió 60 tengo patente que yo decía ‘qué viejo está'”.  Sin ocultar el sentimiento contrariado, dijo: “No me siento de 60, no me siento como pensé que era llegar a los 60, estoy cuestionándome un montón de cosas, no sé si no quiero asumir mi edad, no sé si esto es un problema o es algo positivo“. Y reconoció que “es algo bastante confuso, como no me fueron los 50“.

En otro tramo se refirió a la salud de su padre Franco y la relacionó con el fin de su vida: “Me gustaría que me toque una muerte rápida y no estar atrapado entre la vida y la muerte. Que no me pase como a mi padre que está acá y no está acá. Está hace más de un año postrado ahí“.

Si tiene algún momento de lucidez, la debe pasar muy mal, porque ahí toma conciencia de su incapacidad de hacer y su pérdida de vitalidad“, agregó el Presidente, que además recordó la última vez que lo vio: “Hace un año que no tengo trato consciente con él y el último trato consciente que tengo me pidió que le diera una pastillita para sacarlo de acá. Le dije: ‘Papá, no se puede eso‘. Ahí me dijo: ‘Pero yo ya terminé, no tengo nada para hacer, mirá, no puedo hacer nada. Dependo de terceros para todo’. Le dije: ‘No puedo, papá. No se puede‘”.

Se me murieron varios amigos de golpe y eso me pegó mucho. Estoy aprendiendo a socializar. Cada vez estoy más convencido que pobres somos los que nos quedamos. No el que se fue”, detalló Macri.

Respecto de su edad, Macri admitió: “Me está costando asumir este dígito. Tengo patente cuando cumplió 60 mi viejo y pensé ‘¡Qué viejo está!’. Claro, yo tenía 30. Me parecía que era una edad casi imposible de llegar y, de pronto, llegó”. “No me siento de 60. No me siento como pensé que se sentiría llegar a los 60. Estoy cuestionándome un montón de cosas. No sé cuál, si esto es un problema o algo positivo no querer asumir que uno tiene 60. Es confuso, cosa que no me pasó a los 50″, amplió el Presidente.

En un momento Rozitchner le preguntó hasta qué edad pensaba vivir: “Yo me proyecto hasta los 85 con buena independencia motriz y mental. Con lo cual, falta un rato. Por lo que falta un cuarto o un poquito más”. Luego le preguntó si se sentía viejo para hacer algunas actividades y respondió: “Sí, para los golpes. Sigo haciendo muchos deportes y cuando me caigo duele distinto. Poder hacer cosas y que el físico te acompañe“.



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