El histórico y tradicional Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) estuvo en las últimas semanas en el centro de la escena porque, a 100 años de su fundación, sus socios definen esta tarde la reforma -o no- del estatuto que podría permitir a las mujeres ser consideradas socias plenas y no únicamente “asociadas” o “adherentes”.

Luego de que muchos integrantes manifestaran su deseo de que las mujeres (que son parte únicamente a través del parentesco con un socio) puedan acceder a los mismos beneficios que sus pares varones, la comisión directiva de CUBA presentó finalmente en mayo de este año un proyecto que procura eliminar la diferencia de categoría y, de ser aprobado, les permitiría ser socias a ellas también.

Sin embargo, a pesar de que la comisión directiva indica que la propuesta “refuerza las características de este Club, que es universitario y familiar, además de adecuar su Estatuto al Código Civil y Comercial de la Nación”, hay una parte de los 22 mil miembros del club que se resiste a “cambiar los valores” con los que fue fundado.

En una asamblea extraordinaria, dos terceras partes de los socios presentes -únicamente hombres mayores de 18 años- deberán consensuar en primer lugar sobre la necesidad de la reforma y luego definirán por mayoría simple si se hace efectiva. Esto se hizo con el sistema de Boleta Única Electrónica.

Luego, en una votación a mano alzada en donde se necesita la mayoría simple, se decidirá la modificación artículo por artículo.

Hubo largas filas durante la votación
Hubo largas filas durante la votación

A pesar de que la propuesta fue apoyada por “capitanes, Secretarios
de Sedes y de Subcomisiones, así como de una gran cantidad de socios”, hay un grupo de opositores que rechazan los cambios y temen además que la sede central del club ubicada en Viamonte 1560 deje de ser únicamente para hombres. La comisión directiva, sin embargo, dejó explícito en sus comunicados que, de aprobarse la modificación, no habría cambios en la histórica sucursal.

La explicación oficial es que, como la existencia de Viamonte es previa a la admisión de mujeres, por cuestiones “edilicias, funcionales y presupuestarias” no se puede, por ejemplo, construir vestuarios para ellas y los deportes que allí se practican pueden realizarse sin inconvenientes en otras de las nueve sedes.

Creo que CUBA está muy bien y que no hay que reformar nada“, dijo a Infobae el periodista Rolando Hanglin (70), que es uno de los 2 mil socios vitalicios del club y se opone a la reforma que calificó de “alocada”. “Hay un montón de cosas que se proponen sumamente confusas, la gente cree que lo que se vota es socias mujeres sí o no, pero no es eso, porque ya hay como 6 mil mujeres en el club“, agregó. El conductor radial también consideró que, con los eventuales cambios, la sede de Viamonte podría estar en problemas y que si eso ocurriera sería “el fin de CUBA”.

“La asamblea tiene un nivel de publicidad insólito, nunca se ha dado algo así y la verdad no entiendo bien por qué. Es una asamblea más de un club que tiene 100 años y que va evolucionando en el tiempo como todos. Estoy seguro de que no se va a aprobar y si no es así, bueno, es una institución democrática“, continuó.

Y agregó: “El asunto de la socia mujer y su participación en ciertos ámbitos, forma parte de esta ola feminista mundial y tiene que ver con que Argentina es el epicentro del feminismo en el mundo. Yo realmente no conozco a nadie que se sienta disminuido. Está muy contenta la gente de CUBA”.

Los carteles a favor y en contra de la reforma que aparecieron en las carteleras del club
Los carteles a favor y en contra de la reforma que aparecieron en las carteleras del club

Consultadas por Infobae, las asociadas que piden a través de redes sociales “Por la Igualdad en el Club Universitario de Buenos Aires” prefirieron no hacer declaraciones y esperan la decisión que se tome en la asamblea.

Además del funcionamiento de las sedes, algunas de las principales preocupaciones de quienes se oponen a la medida es que el club sufra de repente un “crecimiento excesivo” de socios. Sin embargo, los cupos anuales ya están limitados por tres años debido a la enorme cantidad de ingresos en los últimos años. La comisión asegura también que no habrá cambios sustanciales en las cuotas si se aprueban las modificaciones y, además, las actuales asociadas y universitarias (el otro requisito para pertenecer al club) tendrán la opción de elegir si desean pasar a ser socias activas o conservar su categoría.

En el sitio web, donde se explica detalladamente la propuesta, la comisión directiva se defiende de las acusaciones sobre la pérdida de la “esencia” del club a partir de la reforma.

Allí se explican otros cambios históricos del estatuto en la historia del club -como la incorporación de Cadetes, la categoría de mujeres adherentes o la creación de una categoría infantil- junto al siguiente texto: “En cada una de esas reformas se argumentó que la decisión en cuestión desnaturalizaría el Club, que sería para peor y que este dejaría de ser como era en cada una de aquellas épocas”. Inmediatamente lo refuta: “Nada de ello ocurrió, el Club creció, se amplió y continuó transmitiéndose entre todos sus miembros el distintivo ‘espíritu de CUBA'”.

“La esencia en el club más allá de lo universitario es la familia”, dijo, en tanto, Hernán Del Villar (66), también socio vitalicio, que está a favor de la reforma. “Cuando el club se fundó el varón era el líder familiar. A través de él se construía y las mujeres tenían otro rol dentro de la sociedad, pero eso ya ha cambiado”.

La votación es en la sede de Palermo (Manuel Cortina)
La votación es en la sede de Palermo (Manuel Cortina)

“Si los mismos que fundaron el club hace 100 años hoy tuvieran su chance de hacer el estatuto creo que sería distinto porque la familia está conformada de otra manera, donde el rol de la mujer y el hombre es más parejo”, indicó.

“La realidad es que la mujer tiene alta participación en los deportes y en el club, entonces creo que la reforma no va a cambiar realmente su rol”, aclaró. “Pero sí es un acercamiento, manteniendo los valores del club, a lo que es hoy la sociedad y los cambios que se han producido en los últimos 100 años“, concluyó Del Villar, que es economista y también participará de la votación.

A pesar de todo el debate interno previo y de las voces externas, el destino de las mujeres del club está en manos de sus socios y se definirá esta tarde. A través de un comunicado donde convocan a la asamblea, los miembros de la comisión directiva manifestaron que si el proceso se lleva adelante “dentro de los valores, la camaradería y el respeto que nos hemos tenido siempre y que todos constantemente declamamos”, a pesar del resultado en el que ” no habrá ganadores ni perdedores, saldrá un CUBA fortalecido que genuinamente habrá expresado cuál es su voluntad”.

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