Frente a los gobernadores de la coalición, diputados y senadores, y a cientos de funcionarios de Nación, ciudad y provincia de Buenos Aires, Mauricio Macri encabezó este jueves una reunión de gabinete ampliado que funcionó, en los hechos, como el puntapié inicial de la campaña electoral.

Otra vez al borde de las lágrimas, tras unos segundos en los que desde el auditorio colmado del CCK se entonó “¡Argentina, Argentina!” -la nueva versión macrista del “¡sí se puede!”-, el Presidente dedicó buena parte de su breve discurso a resaltar la organización de la cumbre del G20, y aseguró que el próximo año buscarán ratificar el rumbo.

“La Argentina va a confirmar que este es el rumbo”, dijo, optimista, el jefe de Estado. Y pidió juntar “energías” en las fiestas de fin de año para encarar el año próximo.

Antes que Macri había sido el turno de los gobernadores Alfredo Cornejo, Gerardo Morales y María Eugenia Vidal, y del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, además del ministro Nicolás Dujovne.

Tanto Cornejo como Morales pidieron apoyar a la gobernadora bonaerense, el distrito más importante del país. El jujeño, en tanto, dijo que ya estaba en plena campaña electoral, aún cuando todavía no confirmó el calendario electoral.

Aunque el que más se metió en el cronograma de campaña y en los objetivos electorales de la coalición oficialista fue el jefe de Gabinete, Marcos Peña.

Estamos a pocas semanas ya de los primeros cierres de listas de la primer mitad del calendario electoral que vamos a tener el año que viene, que son las elecciones en las provincias. Eso va a hacer que tengamos un desafío doble, de gobernar y de acompañar nuestra camiseta en cada una de las elecciones provinciales y municipales que se vienen por delante. Tengamos claro una cosa: Cambiemos juega a ganar siempre. Cambiemos quiere ser mayoría porque cree en la gestión para transformar la realidad. No vinimos a ser testimoniales“, dijo el jefe de ministros, según reconstruyó este medio, y arrancó aplausos del auditorio. Primero había hecho una reseña de las series animadas de Disney, para introducir su charla.

Tenemos un desafío clave el año que viene, que es ganar la elección de nuestro presidente. Pero también es absolutamente importante las cinco provincias que gobernamos, las intendencias que gobernamos, y también todas las provincias y municipios que hoy no gobernamos. Más allá de las especulaciones o interpretaciones, nuestra buena relación con cada uno de los que gobierna este país, lo cortés no quita lo valiente. Nosotros tenemos que ir y saber como equipo de gobierno, y acompañar para poder también poder proponer una oferta política para cada provincia y municipio del país, y eso lo tenemos que hacer juntos en equipo“, siguió Peña.

En los próximos meses, la mesa chica del Gobierno se abocará de lleno a analizar y definir si desdobla o no las elecciones en la provincia de Buenos Aires, una hipótesis que empezó a sonar con fuerza en los últimos dos meses y que desvela en especial al entorno de Vidal.

Por lo pronto, la gobernadora tiene agendada para este viernes una extensa reunión con Jaime Durán Barba, el principal estratega electoral del PRO junto a Peña. La mandataria empezó a ver la idea con más simpatía en estos días. A su jefe de Gabinete, Federico Salvai, se lo sindica como uno de los ideólogos.

Peña se refirió además a la actividad parlamentaria de Cambiemos. “Tenemos el bloque parlamentario de mayor disciplina desde el ’83 para acá. Y esto lo tenemos que celebrar. Porque muchas veces se discute y está bien que se discutan diferencias. No creemos en los relatos unificadores”, dijo el funcionario. Entre los presentes no estuvo Elisa Carrió, que no simpatiza con esos eventos, y que arrastra serios cortocircuitos con la Casa Rosada.

Entre los discursos que precedieron al jefe de Gabinete, sobresalió el de Dujovne, que volvió a pronosticar como en otros encuentros del mismo estilo un repunte de la actividad económica para el 2019. Y remarcó que la discusión por el presupuesto había terminado sin mayores enojos. Lo siguió Rodríguez Larreta, que lo retrucó, entre risas.

Tanto el jefe porteño como Vidal tuvieron importantes cruces en las discusiones presupuestarias. Y chispazos en el primer fin de semana de septiembre, en la cumbre de Olivos, que terminó con medio gabinete afuera, la salida de Mario Quintana y la invitación a Carlos Melconián a integrar el elenco oficial.

“No podemos vivir en una sociedad en la cual si queres pasar por acá me tenes que dar tanto y si no, no pasas”, resaltó Macri durante sus palabras. Un rato antes, su hermano Gianfranco, recién llegado de los Estados Unidos, había presentado un escrito ante el juez Claudio Bonadio en el que negó haber pagado coimas durante la anterior gestión.

 



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