El camino a la suite donde Jaitt fue encontrada muerta.
El camino a la suite donde Jaitt fue encontrada muerta.

Gustavo Andrés Bartolín, alias “Voltio”, vecino de Villa La Ñata, declaró como testigo de la muerte de Natacha Jaitt en la investigación encabezada por el fiscal Sebastián Fitipaldi. Era uno de los cinco que estuvieron presentes en el salón Xanadú en la madrugada del sábado en la que la actriz perdió la vida.

Bartolín, de 44 años, electricista según él mismo, nacido en Orlando, Florida, registrado en el rubro inmobiliario de la AFIP, ensayó un relato que coincide en gran parte con el de los otros testigos, un discurso que, por ahora, no despertó dudas en los investigadores.

“Voltio” aseguró a la Justicia que conoce a Gonzalo Rigoni, el empresario dueño del salón de fiestas Xanadú “desde hace trece, catorce años, es como un hermano para mí”, que lo llamaron el viernes pasado por la noche porque había una fiesta en el Xanadú, donde estuvo la casa familiar de Rigoni años atrás. El electricista vive sobre la calle Alfaro, a pocas cuadras del Xanadú, una distancia escasa para cubrir con su moto.

Afirmó también que otro amigo de Rigoni, Gaspar Fonolla, lo había convocado, “que como varias veces nos hemos convidado drogas me preguntó si yo tenía”, que le dijo que sí, que tenía “un saque de cocaína”, pero que a Gonzalo no le quería convidar.

Faja de clausura en el salón Xanadú.
Faja de clausura en el salón Xanadú.

Gaspar y Gonzalo le insistieron: al final compró “dos mil pesos” de droga a “un pibe de visera en el Dique Luján”, un valor callejero que podría traducirse en cuatro gramos aproximadamente.

Dijo también que se citó en el Xanadú con Luana, una joven de 19 años de la zona, con la que tuvo sexo por dinero en otras ocasiones, “pero no lo considero prostitución, lo considero ayuda”, que ella “se podía hacer unos mangos”, con sus amigos.

Es decir, Bartolín, un electricista, llevó todo: la cocaína y una prostituta que era poco más que una adolescente para una noche de viernes de dos empresarios.

En paralelo, escuchaba de parte de Rigoni, cómo vendría “gente famosa” a hablar de negocios.

Jaitt entró en la escena, según su relato, jactándose de que podía tomar “20 gramos”. Horas después que al enterarse de que Jaitt estaba “descompuesta” en la suite del lugar, “Voltio”, aseguró él mismo, entró un poco en pánico: dejó el lugar con Luana poco después. “Vámonos ya a mi casa”, le dijo a la joven. “No sabía que estaba muerta”, aseguró.

Le pasó de largo a los policías y paramédicos que llegaban a la escena, diciendo que era un vecino, que descartó un paquete que atribuye a su amigo Rigoni y que resultó tener cocaína.

Gonzalo Rigoni, dueño del Xanadú, amigo de “Voltio”.
Gonzalo Rigoni, dueño del Xanadú, amigo de “Voltio”.

En el curso del fin de semana, “Voltio” dejó su casa de la calle Alfaro, donde sus vecinos suelen verlo en su moto y donde vive desde hace varios años. Nadie responde los llamados a la puerta de Infobae. Ningún vecino lo vio irse tampoco. Bartolín tiene una cabaña a metros del Xanadú, donde llevó a Luana en la madrugada del sábado luego de que llegara la Policía Bonaerense, una choza ruinosa cerca del cruce con el Dique Luján. Hace días que tampoco lo ven ahí.

“Hace rato que anda en la mala”, dice un amigo, “siempre con pibitas”.

Su familia tiene otros dos domicilios en la zona norte del conurbano. Tampoco tienen una idea de su ubicación.

Raúl Velaztiqui Duarte, otro de los testigos de la muerte de Jaitt y amigo de la actriz.
Raúl Velaztiqui Duarte, otro de los testigos de la muerte de Jaitt y amigo de la actriz.

Su teléfono celular, como el de los otro cuatro testigos, fue incautado por el fiscal Fitipaldi e incorporado a la causa.

“Voltio”, por lo pronto, no está imputado de nada: es libre de ir a donde quiera, al menos por ahora.

Mientras tanto, la Justicia espera los resultados de las pericias anatomopatológicas y toxicológicas al cuerpo de Jaitt que realiza la Policía Bonaerense en sus laboratorios de La Plata. Los relatos de los testigos, según investigadores, no tienen contradicciones entre sí y las imágenes de las 16 cámaras de seguridad del Xanadú respaldarían sus dichos.

Rigoni mantuvo los códigos de la amistad: el abogado que asesora al empresario también asistió informalmente a Bartolín antes de su testimonial ante el fiscal Fitipaldi. 

Sin embargo, la pregunta permanece: ¿dónde está “Voltio”? ¿Por qué dejó Villa La Ñata?

Con información de Martín Candalaft

SEGUÍ LEYENDO

El empresario que encontró muerta a Natacha Jaitt tiene miedo de ser imputado



Source link