De izquierda a derecha, el diputado Stalin González y el abogado Gerardo Blyde, voceros del presidente Juan Guaidó
De izquierda a derecha, el diputado Stalin González y el abogado Gerardo Blyde, voceros del presidente Juan Guaidó

El proceso de negociación entre representantes de Nicolás Maduro y Juan Guaidó que tutela el reino de Noruega será de larga duración “si es que se retoma bajo alguna nueva modalidad porque el esquema que se trabajó desde mayo hasta julio se agotó. Maduro actuó de mala fe y con deslealtad. Cuando íbamos a tomar decisiones de fondo como lo es de convocar elecciones libres y competitivas y la reinstitucionalización de los poderes públicos el gobierno se paró de la mesa; esto es porque dentro del oficialismo hay contradicciones entre factores de poder que no pudieron conciliar posiciones”.

Así lo opinó el abogado constitucionalista Gerardo Blyde, uno de los delegados de Guaidó en las negociaciones que, a su juicio, “fue seria y hubo respeto de acuerdos de confidencialidad por un tiempo. El oficialismo se paró de la mesa sin argumentos sólidos. Fueron 60 días de suspensión de conversaciones y cuando los noruegos volvieron a Caracas hace unos días para tratar de retomar los contactos ya era tarde. Maduro había tomado la decisión de armar una mesa de diálogo en paralelo con factores políticos con poca representatividad en la sociedad venezolana y eso no fue informado a Noruega, eso es mala fe”, sostiene.

Blyde y el también integrante de la delegación de Guaidó, el diputado Stalin González, dialogaron con Infobae acerca de los factores que hicieron fracasar las negociaciones iniciadas en Oslo y culminadas en Barbados.

Otro de los factores que, a juicio de los voceros opositores, hizo fracasar el diálogo fue “el hecho de que en Barbados solo haya estado la representación de Nicolás Maduro. No había gente de los otros grupos que se dividen el poder dentro del oficialismo y tampoco había enlace con los militares. Creemos que al sector castrense no se le ha hablado con claridad y no se la ha explicado lo que se propuso en la mesa. Por eso es importante que ellos sepan que pasó y cuál es la propuesta de las fuerzas democráticas, la creación de un consejo de gobierno plural que llevará un gobierno de transición, en donde las Fuerzas Armadas tendrían representación, entre otros asuntos”.

Relaciones iniciales

Los contactos de los noruegos se iniciaron a fines de 2018 y hubo varias visitas a Caracas. “hubo diálogo con muchos sectores políticos y sociales del país: gobierno, oposición, iglesia, gremios, universidades, mucha gente fue consultada. El proceso estaba previsto para el mes de junio pero los sucesos del 30 de abril (en donde hubo un pronunciamiento militar en contra de Maduro pero sin éxito) lo precipitó”, señala Gerardo Blyde.

En este caso, se confirma la tesis de que Nicolás Maduro expresa su disposición a negociar con factores antagónicos de poder cuando su situación es vulnerable. “No estamos hablando de gobierno y oposición en una negociación los dos sectores somos gobierno. Maduro dejó de ser un gobernante democrático luego del 20 de mayo de 2018 cuando convocó a elecciones fuera de tiempo, escogiendo a sus rivales, inhabilitando, excarcelando y exiliando a líderes de la oposición. Ese fue un punto de inflexión entre la comunidad internacional que sabe que en Venezuela no hay democracia”, añade.

González y Blyde aseguran que el factor militar no está suficientemente informado de los detalles de las reuniones en Barbados
González y Blyde aseguran que el factor militar no está suficientemente informado de los detalles de las reuniones en Barbados

Otras fuentes cercanas a las conversaciones que solicitaron el anonimato informaron a Infobae que “cuando hay presión fuerte, con gente en la calle o ante una situación como la del 30 de abril cuando desertó el jefe de inteligencia del régimen (general Manuel Christopher Figuera, hoy en el exilio en EEUU) Maduro accede a negociar. Para ganar tiempo o para tratar de recuperarse ante la opinión pública o ante sus seguidores. En una oportunidad, un alto cargo del gobierno aseguró que sí en Venezuela se plantearan nuevas elecciones presidenciales, el oficialismo debía tener la certeza de ganarlas, si esto no era posible, la vía electoral está cerrada. El proceso de negociaciones será largo y tortuoso, costará vidas pero se retomará más adelante”, dice el informante.

Reinicio incierto

Mientras en Venezuela se profundiza la crisis económica y social, la comunidad internacional desvía su atención hacia la Asamblea Anual de la Organización de Naciones Unidas que se efectuará la semana entrante en Nueva York. Los delegados de Guaidó creen que luego de culminada la reunión, los noruegos retomarán los contactos con los factores de poder venezolanos.

-¿Sería posible retomar las negociaciones?

-No utilizamos la palabra cierre –interviene el diputado Stalin González- ni clausura; ninguna de ellas, pero si dejamos evidencias de quién abandonó el proceso fue Maduro, ahora decir que el proceso está vivo, no sería real, reanimar el proceso tendría que tener una motivación, un impulso que lo haga. Nosotros hicimos una propuesta, es un acuerdo integral, no para salir de la coyuntura, sino un acuerdo que buscaba ir más allá, es evidente que ninguno de nosotros quiere un país que siga por donde está siendo conducido: sancionado, con la peor crisis de la historia, ese acuerdo buscada salir de eso, salir de esta crisis, planteamos un acuerdo político a largo alcance. Incluso un plan de recuperación de la economía venezolana que se extendería por un lapso de 24 años, un verdadero proyecto de país. No hay forma de salir de esto sino hay un acuerdo económico, el régimen le tuvo miedo a la propuesta, porque no tienen ese conceso interno, las divisiones del régimen han hecho que este proceso estén en el estado que están, no fueron capaces de acordar políticamente un acuerdo que nos iba a sacar de la crisis.

-¿Los aliados de Guaidó estaban al tanto de esta propuesta? Incluso los Estados Unidos?

-El país puede estar perdiendo la oportunidad de salir adelante porque ellos (Maduro y su grupo) no quieren aceptarlo. Este es un acuerdo mucho más allá. Nosotros habíamos hablado con los aliados, con todos, Unión Europea, los americanos, con el Grupo de Lima, todo el mundo estaba consciente de la propuesta que estábamos haciendo. También hemos tenido contactos con los chinos a los cuales les hemos dicho que sus negocios serán respetados cuando lleguemos al poder, ese es el interés de ellos, sus negocios. Los rusos si tienen más afinidad y compromiso ideológico con el régimen y también saben nuestra posición como delegados del presidente Juan Guaidó.

-¿Es cierto que había 70% de avances en los puntos establecidos en las negociaciones?

-Había consensos en algunos puntos pero en lo medular y lo más importante no hubo forma de que el grupo de Maduro hiciera propuesta o contrapropuestas: en las elecciones presidenciales abiertas y competitivas. No estábamos cerca de un acuerdo. Ahora reanimar el proceso necesita un estimulo fuerte, y hay una cosa que diferencia a los demás procesos y es a quien representa cada delegación, ellos tienen su verdad y nosotros la nuestra. Para ellos su verdad es que hubo elección el 20 de mayo, para nosotros y 60 países es que no hubo elección y que la Asamblea Nacional tomó una decisión y nombró a Juan Guaidó como presidente encargado, al final no es un tema de oposición y gobierno, no es tan fácil lo que ellos plantean porque ellos han planteado temas fuera de la agenda como la liberación de algunos recursos, porque Venezuela está fuera del sistema financiero, pero Venezuela está fuera del sistema financiero porque ellos están usurpando el poder, ellos no entienden que el 20 de mayo de 2018 no hubo una elección y eso tiene consecuencias, y que el haber tenido el secuestro de los poderes tienen consecuencias y hoy la comunidad internacional está respondiendo a eso.

González y Blyde creen que Maduro actuó de mala fe
González y Blyde creen que Maduro actuó de mala fe

Sobre las sanciones

Gerardo Blyde y Stalin González coinciden en afirmar que para Maduro y sus colaboradores más cercanos es prioridad el levantamiento de las sanciones individuales, colectivas y financieras que impusieron Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea. “Nosotros (la oposición) no somos los dueños de las sanciones; éstas son producto de las elecciones fraudulentas del 20 de mayo de 2018 de la ausencia de democracia en el país, de la violación a los derechos humanos. Cada país es soberano y tiene el derecho de imponer sanciones cuando se estime conveniente”, adiciona Gerardo Blyde.

-Pero este es un punto de honor para el oficialismo primero que se levanten las sanciones para después negociar…

-Esto no es como lo quiere Maduro- prosigue Blyde- estudiando casos de negociaciones en procesos complejos como el venezolano, detectamos que Estados Unidos levantó sanciones al régimen de Sudan (en 2017, aprobado por Donald Trump) debido a una serie de acciones que ejecutaron los gobernantes de ese país. Se otorgaron licencias generales, especiales, se levantaron algunas sanciones personales y de forma progresiva. Esto con la verificación de cumplimiento de compromisos de parte de Sudán. Hubo varios países garantes de este proceso. Esas sanciones duraron 20 años. Nosotros podríamos hablar con nuestros aliados y sin ningún tipo de garantía y si se producía un acuerdo integral en Venezuela cuyo eje fundamental es el de la convocatoria a elecciones presidenciales libres abiertas y competitivas, entre otros puntos, podríamos plantear el tema sanciones. Más que palabras, la comunidad internacional quiere hechos y es lo que en estos momentos no hay de parte del régimen de Maduro.

-¿Qué tiene que pasar para que se retome el diálogo, qué disparador reactivaría el diálogo?

-Ellos (Maduro y sus delegados) tomaron la decisión de levantarse de la mesa a un costo muy alto para el país, y con una inmensa irresponsabilidad de parte de Maduro porque en esa mesa estaba la solución integral y de fondo, lamentablemente vienen días más duros para el pueblo venezolano que es lo que nos debería estar importando a todos, por mantenerse en el poder y alargar lo que al final va a terminar pasando, que van a tener que volver a sentarse a negociar cuestiones de fondo, pero habiendo perdido un tiempo importantísimo y a costa de más vida, más venezolanos huyendo a frontera para buscar un sustento para su familia, más desesperación, hambre, inflación, desastre, eso es la verdad de lo que va a pasar, porque la peor guerra se tienen que sentar las partes a negociar.

-¿El contacto con Noruega se mantiene?

-La semana pasada nos reunimos, ellos están viendo las posiciones de cada quien, no insisten en el proceso, estarán ahí si se reanima de alguna manera, pero siempre estamos en contacto con los noruegos, después de la mesa no hemos hablado a profundidad del tema. Ellos son facilitadores, ellos van a estar solo si las partes quieren- dice Stalin González.

Ambos políticos consideran que en los próximos días se sabrá cuál es la intención del régimen bolivariano, si se incorporarán los diputados chavistas a la Asamblea Nacional (Congreso) abandonada hace dos años, si habrá liberaciones masivas de presos políticos y qué tipo de debate político se propondrá al país. “Lo que intentamos hacer en las negociaciones tenía un tiempo límite que ya se cumplió esas negociaciones no podían ser eternas, estamos a la espera de lo que pueda pasar a corto plazo”, advierte el diputado González.

Trascendió que sectores de la sociedad civil venezolana están haciendo contactos a título personal con aliados de Maduro, muy especialmente con representantes del régimen de Cuba. “Todos sabemos la fuerte relación de dependencia entre Maduro y sus mentores caribeños, ya hay reuniones en varios países latinoamericanos y europeos de manera muy informal para intentar acercarnos a Maduro y explicarle la necesidad de llegar a un acuerdo que pare la crisis humanitaria que sacude a Venezuela. Mientras el juego esté trancado nadie gana y los que más pierden son los más pobres y los más jóvenes que siguen saliendo de Venezuela a un rumbo incierto”, dijo una fuente a Infobae.

De hecho, el jueves, varios ex guerrilleros del partido Farc de Colombia, cuyos dirigentes continuaron con el proceso de paz, pidieron al Papa Francisco mediación para evitar una guerra entre Venezuela y Colombia. “Con la iglesia católica de tanto arraigo en Venezuela y con Farc también se está hablando para reencauzar los diálogos propuestos por el Reino de Noruega, todo suma”, finalizó el informante.



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