(Diego Medina)
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La postal de las playas de Pinamar volverá a ser como la de los mejores veranos: miles de cabezas ocupando cada metro cuadrado de arena, mujeres y hombres en el agua, sombrillas, reposeras, niños y niñas hechos milanesa y el típico perfume de los protectores solares omnipresente sobre el aire. Consecuencia de la devaluación del peso frente al dólar, en esta ciudad atlántica tienen la esperanza de un enero con más ocupación que en 2018 pero también, una gran incertidumbre: ¿cuánto gastarán los veraneantes?

La expectativa de los hoteleros, gastronómicos y dueños de balnearios está anclada en la duda. De arranque, en la primera semana, hay números para ilusionarse: antes de que comience el año los alojamientos tienen un nivel de reserva mayor al que mostraban el año pasado a esta altura, con un 55% de la plaza ya contratada mejora levemente el 45% registrado durante el final de 2017, al menos en las cifras oficiales.

“Creemos que podemos llegar a una ocupación del 90%”, consideró, optimista, José Pablo De León, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG) de Pinamar.

El estilo del veraneante “semanal” se consolidará este verano, con la contratación de paquetes en aparts y hoteles con servicios tipo departamento. De hecho, la única certeza de ocupación casi total hasta ahora es para la primera semana de enero (del 31 de diciembre al 6), que según AEHG ya tiene un nivel de reservas del 85% en Pinamar, 75% en Ostende y Valeria del Mar, y 84% en Cariló.

“Fin de año estamos llenos pero las reservas para enero están flojas, un 40% promedio. Se va vendiendo sobre la marcha“, comentó Alfredo Baldini, hotelero del centro de la ciudad. También considera que, contrariamente a lo que refleja la AEHG, a esta altura del año las reservas del verano pasado eran mayores: “Al menos en mi caso y en el de varios otros hoteles sin dudas había un 30% más de reservas. La coyuntura económica está pegando fuerte en el sector medio de turistas”.

Al menos hasta el comienzo del nuevo año, Cariló es la playa dentro del Municipio de Pinamar que mejores perspectivas ofrece antes de comenzar la temporada “oficial” de verano, con un lleno casi total para el arranque de enero y una ocupación asegurada en torno al 70%.

Según aseguran desde el sector empresarial, una de las ventajas que atrae a los turistas este enero es que los precios no aumentaron acorde a la inflación anual de 2018, estimada en 48%.

“Lo que más se ajustó fue en valor. Tenemos aumentos de 20% ó 25% respecto del año pasado. Hay gente que aumentó más y gente que aumentó menos. Pero el que se pase de ese número posiblemente no venda“, proyectó De León.

Los precios de los alojamientos en hoteles dependerán de la zona que se busque y del tipo de hotel. En Pinamar y Cariló hay hoteles por $ 5.000 la noche pero el promedio es de $ 3.000, para una doble estándar.

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Los hoteleros y los gastronómicos apuntan a lo que llaman “percepción de ahorro”, con abundancia de promociones: varios pagos con tarjeta de crédito o una noche de regalo si se contrata determinada cantidad. “Tenemos acuerdos con los bancos y tarjetas de aproximadamente el 25%. También habrá promos para cenar en determinados horarios. Habrá muchas alternativas y variedad”, explicó el empresario.

Para los hoteleros y gastronómicos la clave estará en cuánto elijen los turistas salir de sus casas y habitaciones para gastar. “Habrá que ver qué ocurre con las comidas y esos gastos. Esperamos que venga mucha gente que este verano no irá al exterior por el precio del dólar“, consideró De León, para quien la oferta gastronómica será “amplia”: “Vas a poder gastar de 200 a 2.000 pesos por persona“.

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Carpas en la playa: mucha consulta y poca reserva

En la previa, el mercado de clientes de balnearios y paradores no se mueve del mismo modo que el hotelero, pero la expectativa es similar: “Creemos que tendremos un 90% de ocupación de carpas“, dijo a Infobae Adrián Calabrese, presidente de la Asociación de Unidades Turísticas de Pinamar, que este año, con la excepción de tres paradores judicializados, lucirán todos con la nueva arquitectura ecológica.

Según Calabrese, también en este rubro hay más consultas que el año pasado pero todavía pocas contrataciones. Los precios de alquiler de carpas en Pinamar oscilan entre los 25 mil y los 40 mil pesos el mes. La quincena suele ser un poco más cara que la mitad del precio mensual.

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“Depende del balneario y el nivel de servicios. Algunos tienen pileta, recreación, spa, y eso engorda el valor“, indicó Calabrese, para quien el mercado de clientes que contrata por mes está casi en extinción: “Se está moviendo mucho por quincenas y semanas, con los huéspedes de los apart, que trabajan de sábado a sábado”.

El aumento de precios que estiman en los balnearios oscila entre 30% y 40% respecto del año pasado. Según los empresarios, eligen perder contra la inflación. “Si te pasás no trabajás, no todos los clientes que vienen a Pinamar son mega empresarios, tenés que sacrificar ganancias para tener ocupación“, comentó el titular de la Cámara de balnearios.

Calabrese resume la expectativa para el verano 2019: “Creo que va a estar mejor. El tema es este: que vengan un millón de personas no significa que sea buena temporada, depende de cuánto gasten. Habrá que ver si consumen. El año pasado fue flojo el nivel de gente y de gastos. Pueden venir los que estaban acostumbrados a ir a Brasil o Punta del Este, pero acá es distinto. Acá querés sombra o baño y tenés que pagar“.

 

 



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