Cuando este viernes por la mañana dé el puntapié inicial al G20, el presidente Mauricio Macri no habrá recibido en Ezeiza ni Aeroparque a ninguno de los jefes de Estado presentes en la cumbre.

Según fuentes oficiales, la decisión fue del propio Macri en conjunto con su círculo más cercano y los encargados de la organización del G20. ¿La explicación? Las reuniones bilaterales previas al inicio de la cumbre impedirían al mandatario recibir a cada uno de sus pares, por lo que desde Cancillería y Casa Rosada decidieron que sean los principales ministros y secretarios de Estado los encargados de las bienvenidas protocolares al pie de la escalinata de los aviones.

Según confiaron a este medio fuentes de la organización, el recibimiento formal se ideó en base a “la importancia” de los funcionarios del Gobierno, un criterio adoptado al azar para involucrar al gabinete.

En el caso de China y Estados Unidos -los países en los que se posa la lupa de este G20 por la guerra comercial que protagonizan-, por ejemplo, el encargado de la bienvenida oficial en el aeropuerto de Ezeiza es el canciller Jorge Faurie, uno de los ocho funcionarios que tienen credencial dorada, que le permite acceder sin restricciones a todas las zonas de la cumbre, casi como los jefes de Estado.

El arribo de Donald Trump, por caso, previsto para la noche del jueves, tendrá a Faurie al pie del avión junto al ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro. A esa hora, Macri recién finalizaría la cena que tiene pautada junto a Justin Trudeau, de Canadá, en Olivos. El canadiense fue recibido por la ministra Carolina Stanley, que hizo lo propio con el mandatario de Corea del Sur, Moon Jae-In.

Los encargados de recibir a Xi Jinping fueron el canciller junto al gobernador Gerardo Morales.

Marcos Peña, el jefe de Gabinete, es el único funcionario de relevancia que no recibirá a ninguno de los presidentes. Es otro de los ministros con “golden pass”.

En el caso de Vladimir Putin, el último de los mandatarios que desembarcará en el país -su arribo está previsto para casi las 8 de la mañana de este viernes-, se encontrará con Fernando de Andreis, secretario general de la Presidencia, al pie del avión. A Shinzo Abe, el primer ministro japonés, le dará la bienvenida Andrés Ibarra, el viceministro de Gabinete, a última hora de este jueves, cerca de la medianoche.

La canciller alemana Angela Merkel
La canciller alemana Angela Merkel

El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, tendrá a su cargo la recepción protocolar en el aeropuerto de Ezeiza de la canciller Angela Merkel, cuyo desembarco estaba pautado para las 6 de la mañana de este viernes, horas antes del inicio de la cumbre, pero podría demorarse por desperfectos técnicos en el avión que trasladaba a la mandataria. Dietrich estará secundado por Alfredo Abriani, secretario de Culto.

Emilio Monzó y Federico Pinedo, dos de las principales espadas parlamentarias del Gobierno, también tuvieron asignados recibimientos protocolares. Al titular de Diputados le tocó esperar a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, a última hora de la tarde de este jueves. El presidente provisional del Senado, en tanto, hará lo propio con Theresa May, primera ministra del Reino Unido, pasadas las 23.

“El ilustre huésped (y señora) desciende del avión y es recibido al pie de la escalerilla por el canciller argentino (o quien este hubiere designado en su lugar) y el jefe de la aeroestación. A continuación, descenderá la comitiva oficial que se dirigirá directamente a los vehículos (preferentemente por la escalera trasera de la aeronave). La comitiva no debe transitar por la alfombra roja”, subraya el Manual de Procedimientos de la Dirección Nacional de Ceremonial.

El año pasado, en la cumbre en Hamburgo de mediados de principios de julio, se formó un comité de bienvenida que se encargó de esperar a todos los jefes de Estado.

Llegada de Emmanuel Macron, presidente de Francia
Llegada de Emmanuel Macron, presidente de Francia

Uno de los primeros recibimientos de esta cumbre fue, paradójicamente, de los más desafortunados. Es el caso de Emmanuel Macron, de Francia, que se encontró solo con su mujer mientras bajaba la escalinata, entrada la noche de este miércoles. Recién minutos después apareció en escena la vicepresidenta Gabriela Michetti, que tenía a su cargo la bienvenida oficial del mandatario.

Por un grueso error de la organización, el primero en saludar al matrimonio presidencial francés fue un empleado del aeropuerto de Ezeiza con chaleco amarillo furioso. Hace una semana, miles de franceses protagonizaron durísimos enfrentamientos con la policía en la avenida de los Campos Elíseos, en París, en protesta por el impacto del alza del precio de los combustibles en las zonas rurales. Casi todos vestían chalecos amarillos.

Hubo otra recepción que estuvo cargada de polémica: la de Mohammed bin Salman, el príncipe heredero de Arabia Saudita, que llegó el miércoles a la Argentina en medio de una crisis diplomática por el asesinato del periodista Jamal Kashoggi y la denuncia de la organización Human Rights Watch. El contexto hizo que fuera Faurie el encargado de darle la primera bienvenida, en Ezeiza.

Con colaboración de Joaquín Mugica Díaz 

 



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