Escena del cruce, con las indumentarias que se vieron confusas (Foto Baires)
Escena del cruce, con las indumentarias que se vieron confusas (Foto Baires)

El inicio del partido entre San Lorenzo y Argentinos Juniors, por la vuelta de los octavos de final de la Copa de la Superliga, se demoró una hora por un conflicto en la indumentaria del “Bicho”. El jueves pasado, en las oficinas de la Superliga, se había acordado que el conjunto de La Paternal jugaría con su camiseta alternativa de color blanco y el local, con su casaca tradicional y short azul. Sin embargo, el conjunto de La Paternal llegó con camisetas, pantalones y medias negras.

Desde Argentinos argumentaron que los conjuntos con las camisetas y pantalones blancos están embalados y listos para ser despachados en el vuelo chárter que en unas horas llevará al plantel a Venezuela, donde disputará su partido de Copa Sudamericana ante Estudiantes de Mérida el próximo miércoles. Finalmente, el “Ciclón” salió al campo de juego con camiseta azulgrana y pantalón negro, mientras que la visita lució casaca negra y shorts blancos.

Ahora bien: ¿qué indica el reglamento en estos casos? La normativa de la Asociación del Fútbol Argentino señala que es el local el que cambia la camiseta. Y el árbitro es el que decide si no se confunden y el que acepta las modificaciones a realizarse en la indumentaria en la previa del encuentro. La regla que regula el uso de las indumentarias es la 4. A nivel internacional (Copas Libertadores, Sudamericana, Recopa, etcétera), por su parte, el que está obligado a cambiar es la visita.

El árbitro debe revisar una hora antes las camisetas de los dos equipos y de los arqueros para evitar un papelón como el que se desarrolló en el Nuevo Gasómetro. Si se llegó a tener que postergar una hora el inicio del cruce, es porque al árbitro Pablo Echavarría no tuvo experiencia a la hora de manejar la situación, que terminó solucionándose, aunque no desde el punto de vista visual, porque desde las cámaras en altura los colores en la transmisión continuaron confundiéndose.

Históricamente, siempre hubo un acuerdo de partes en la semana previa al partido, primero en la AFA, hoy en la sede de la Superliga. Pero, así y todo, estas situaciones han sucedido y es el local el que cambia, aunque no sea el culpable. Luego, sí, quien incumplió el acuerdo recibe una sanción económica. En el Bajo Flores hubo una puja de fuerzas que se llevó hasta el límite. Y los que perdieron fueron los espectadores.

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