El último sábado, en un encuentro por la segunda división femenina de Catalunya, se enfrentaban el Terrassa FC B y el EF Viladecavalls. El desarrollo del citado partido hacía demorar el inicio del siguiente pautado en el mismo estadio Olímpico de Terrassa, entre el representativo local de veteranos y Júpiter. En consecuencia, los experimentados jugadores del dueño de casa decidieron hacer pública su impaciencia. “Vayan a la cocina, vayan a fregar, sois unas mierdas, sois unas guarras”, comenzaron a gritarles, según el informe de la jueza Alexia Mayer, quien optó por suspender el duelo a los 27 minutos de la segunda etapa, con el resultado 4-1 para Viladecavalls. Los veteranos terminaron padeciendo las secuelas de su condenable accionar: el club decidió retirarlos del torneo regional que disputaban.

“El Terrassa FC, después de haber analizado y hablado con todos los representados y los responsables de los equipos y las áreas implicadas en los incidentes que tuvieron lugar el sábado en el Estadio Olímpico de Terrassa entre el femenino B del Terrassa FC y los Veteranos, el Consejo de Administración ha tomado la decisión, de conformidad con lo establecido en Reglamento de régimen interno, de retirar de la competición al equipo de Veteranos del club por considerar que las descalificaciones por insultos machistas son una falta muy grave“, reza el primEr párrafo del comunicado publicado por la institución el pasado lunes.

Desde el Terrassa FC continuaremos trabajando hoy y siempre de una forma muy activa y enérgica por la igualdad. Nos hemos comprometido a avanzar en la construcción de una sociedad y un deporte que camine con un valores alejados de cualquier tipo de violencia, desde el respeto, el trabajo en equipo, la lucha, el esfuerzo y la superación y lo continuaremos haciendo”, concluye la publicación.

Ya en plena explosión del conflicto, los veteranos habían recibido la primera bofetada por parte de las futbolistas agredidas. En el momento en el que la jueza decidió suspender el partido, ambos planteles se unieron en señal de protesta y se sentaron en el centro del campo de juego para dejar claro su mensaje. La extensión del reclamo generó que el partido de los “impacientes” no se terminara disputando.

La demora del encuentro del certamen femenino se había dado por la fractura de peroné de una de las jugadoras sobre el final de la primera etapa: la ambulancia tardó alrededor de 30 minutos en arribar para trasladarla al hospital. Los insultos dejaron al equipo de veteranos sin pelota. Y su accionar trascendió las fronteras de Catalunya.

(@TerrassaFC)
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La protesta de los dos planteles femeninos tras los insultos

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